En la última jornada de las Rutas Biotecnologías de la UPCT más de un centenar de estudiantes de los institutos murcianos Floridablanca y El Carmen han experimentado hoy con técnicas de extracción y análisis de ADN de plantas transgénicas, han visto cómo se optimiza el uso del agua con sensores agroclimáticos y han conocido cómo se crían y reproducen ejemplares de gallina murciana, una raza autóctona en cuya protección y promoción trabaja la Politécnica de Cartagena. 

En total, más de 350 preuniversitarios han pasado este curso por las Rutas Biotecnológicas de la UPCT, que se han celebrado en la Estación Experimental Tomás Ferro durante este viernes y los dos anteriores, disfrutando de una formación práctica en una decena de talleres que han reproducido algunas de las investigaciones agroalimentarias más punteras de las que se realizan en la Universidad Politécnica de Cartagena. El objetivo es que sepan lo que hacemos, nuestras instalaciones y las salidas profesionales”, explica la directora de la Escuela de Agrónomos, Arantxa Aznar. 

“Hoy les hemos enseñado técnicas para reducir la evaporación de agua en balsas, como coberturas flotantes y suspendidas, han visto cómo funciona un cabezal de riego tecnificado y cómo llega forma controlada el agua a la planta, porque cada gota cuenta”, explica el investigador agrónomo José Maestre.    

“Hemos enseñado a los alumnos en qué consiste la ingeniería genética y cómo aislar el ADN de los compuestos celulares para analizar plantas transgénicas”, comenta por su parte la investigadora Julia Weiss. 

“Observando cómo se realiza la incubación de los huevos de gallina murciana han podido ver otro tipo de orientación de la profesión de ingeniero agrónomo en el campo de la producción animal”, señala finalmente la también investigadora Eva Armero. 

En las semanas anteriores los preuniversitarios aprendieron a hacer caviar de naranja, a elaborar vino, a regenerar purines, a realizar cultivos hidropónicos sin suelo, a conocer la capacidad de secuestrar carbono de los terrenos y a comprobar la calidad de frutas y verduras. 

Las Rutas Biotecnológicas cuentan con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) del Ministerio de Ciencia e Innovación.