Contratada por Bosch la alumna de ADE en la UPCT que ha realizado cuatro estancias Erasmus

07.sep.2017
Tamara Hernández Pagán ha completando cuatro experiencias Erasmus y el tope de 12 meses de disfrute por ciclo de educación superior de este programa europeo
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Tamara Hernández durante sus prácticas en Aveiro.

La estudiante de la Facultad de Ciencias de la Empresa Tamara Hernández Pagán ha batido récords de movilidad internacional en la UPCT, completando cuatro experiencias Erasmus y el tope de 12 meses de disfrute por ciclo de educación superior de este programa europeo. Tras estudiar y hacer prácticas laborales en Polonia y Portugal, la alumna de la Universidad Politécnica de Cartagena ha conseguido un empleo, aún antes de graduarse, en el departamento de recursos humanos de la filial lusa de Bosch.

- ¿Cuántos Erasmus has hecho?
- He agotado los 12 meses de Erasmus entre movilidades de estudio y prácticas, realizando dos de estudios y dos de prácticas. Los de estudio fueron en las ciudades polacas de Bialystok y Opole, en 2015 y 2016. Las prácticas las hice en Portugal. El año pasado en Oporto, en la empresa Moldtrans, y este verano en Aveiro, en la compañía Outglocal Consulting, en un espacio cedido por Europe Direct.

- ¿Por qué has optado por repetir estas experiencias?
- Cada experiencia ha sido especial, cada una de ellas. Conoces muchísima gente, aprendes nuevas culturas, otras formas de ver la vida. Y en cuanto a los Erasmus prácticas, ha sido maravilloso venir a Portugal, aprender otro idioma y trabajar en otro país, donde siempre me han tratado como una más de la plantilla. He aprendido muchísimo.

- ¿Qué aporta estudiar o hacer prácticas en el extranjero?
- A nivel personal, es incalculable lo que te hace madurar y hacerte a ti mismo. A nivel laboral, es un aprendizaje constante, de adaptarte a otros sistemas, a otros programas, a nuevas formas de trabajo…

- ¿Has mejorado o aprendido nuevos idiomas?
- Sí, mejoré muchísimo el inglés y este año he estado en Inglaterra trabajando para terminar de perfeccionarlo. Pero en mi primer Erasmus, llegué sin saber decir nada, porque desde el instituto no tocaba el inglés, y eso cambió radicalmente tras las experiencias en el extranjero. Y al hacer dos movilidades de prácticas en Portugal, ahora domino el portugués también.

- ¿Te ha ayudado a encontrar trabajo?
- Sí, tras mis últimas prácticas en Portugal he conseguido un empleo en Portugal para Bosch Lisboa, en el departamento de recursos humanos, algo que me hace ver que todas mis experiencias en el extranjero en el pasado han dado sus frutos, por lo que no puedo estar más feliz.

- ¿Cómo terminarás la carrera?
- Me he matriculado en la Universidad de Aveiro, con ayuda de una beca del Santander, donde me orientarán para preparar, en el tiempo libre que me deje el empleo, el Trabajo Fin de Grado que expondré en la UPCT.

- ¿Mantienes relación con los amigos hechos en el primer Erasmus?
- Por supuesto. Una de mis mejores amigas es turca y desde que nos conocimos mantenemos el contacto a diario y planteamos vernos en nuestras próximas vacaciones. Creo que la mejor parte del Erasmus es la gente que conoces, durante un tiempo son tu familia y algunos se quedan en tu vida para siempre.

- ¿Es más duro irse de casa o volver dejando atrás nuevos amigos?
- Es mucho más duro volver. Es una sensación que no te sabría explicar. La vida que has tenido durante un semestre entero y a la que te acostumbras muy rápido se termina de un día para otro. Dejar a esas personas atrás es lo más doloroso. Para mí, ésta es la peor parte del Erasmus. Cuando vuelves a casa todo el mundo te pregunta ‘¿cómo lo has pasado?’ y, sinceramente, no hay palabras para describirlo.

- ¿Crees que el programa Erasmus contribuye al fortalecimiento de la Unión Europea?
- Totalmente, creo que debería de ser un programa más incentivado. Gracias a todas estas experiencias, hoy día tengo un primer empleo en una gran empresa. Las relaciones que se crean entre personas de diferentes culturas, teniendo que trabajar todos en conjunto y adaptarte, es un aprendizaje que en tu vida normal de estudiante no tienes.

- Calculan que ya hay un millón de europeos nacidos de parejas formadas gracias al programa Erasmus. ¿Qué tal se entremezclan las relaciones sentimentales con los programas de movilidad?
- Es una locura, quizás ésta sea la parte más dolorosa del Erasmus... pero es totalmente cierto que siempre salen parejas de diferentes lugares. A mí personalmente me encanta cuando veo que gente que se conoció en mi primer Erasmus a día de hoy siguen unidos y continúan en la distancia, o bien han tomado la decisión de vivir juntos. Es algo que se vive muy intensamente y que si tienes la oportunidad de vivirlo, no lo olvidarás jamás. Es una experiencia que se queda para siempre en el corazón.