Diverfarming comprueba los beneficios de cultivar herbáceas entre mandarinos

Las prácticas de diversificación mejoraron los suelos sin producir efectos perjudiciales

Publicada el 11.May.2022

Los ensayos durante tres años de cultivo de habas, judías, cebada, veza y verdolaga entre mandarinos en una finca del Cabezo de la Plata, en el municipio de Murcia, han ratificado que estas estrategias de diversificación generan beneficios medioambientales y pueden ser económicamente rentables.

Los investigadores del proyecto europeo Diverfarming, coordinado por el profesor de la Escuela de Agrónomos de la UPCT Raúl Zornoza, han realizado una evaluación del ciclo de vida del cultivo y una valoración de los costes e ingresos de la explotación durante los tres años de la experimentación llevada a cabo en este caso de estudio.

A pesar de que la superficie cultivada aumenta con la introducción de los cultivos herbáceos, no se produjeron efectos perjudiciales en términos de agotamiento de recursos, acidificación o calentamiento global. Por tanto, las prácticas de cultivos intercalados no causaron contaminación adicional u otros impactos para el medioambiente. Esto, sumado a los resultados de aumento del contenido de nitrógeno y carbono orgánico del suelo y la reducción de la erosión y la escorrentía, hace que la introducción de herbáceos en las calles de los mandarinos sea una opción medioambientalmente sostenible con la que hacer frente a los retos actuales del sector.

En el plano económico, la seguridad financiera de la comunidad agrícola también se torna un elemento clave a la hora de que la adopción de los sistemas diversificados sea un éxito. Este estudio evidencia, a través de la evaluación económica, que el cultivo intercalado puede implicar un incremento de los costes de producción, en su mayoría relacionados con una mayor demanda de mano de obra, en comparación con el monocultivo. Sin embargo, el estudio también concluye que “la elección correcta de prácticas de cultivo intercalado puede traer ventajas económicas”. Los resultados mostraron que el cultivo de mandarinas con verdolaga y habas como cultivos intercalados podría ser rentable y reducir el riesgo del agricultor ante la volatilidad de los precios del cultivo principal.

"La valorización de productos agrícolas más respetuosos con el medioambiente por parte de los consumidores y el respaldo de financiación pública (por ejemplo, ayudas directas a los agricultores que implementan cultivos intercalados) son aspectos clave para impulsar la adopción de estas prácticas", concluye Zornoza.

Diverfarming es un proyecto financiado por el Programa Horizonte 2020 de la Comisión Europea, dentro del reto de “Seguridad alimentaria, agricultura y silvicultura sostenibles, investigación marina, marítima y de aguas interiores y bioeconomía” bajo el acuerdo 728003 en el que participan las Universidades Politécnica de Cartagena y Córdoba (España), Tuscia (Italia), Exeter y Portsmouth (Reino Unido), Wageningen (Países Bajos), Trier (Alemania), Pècs (Hungría) y ETH Zúrich (Suiza), los centros de investigación Consiglio per la ricerca in agricoltura e l'analisi dell'economia agraria (Italia), el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (España) y el Instituto de Recursos Naturales LUKE (Finlandia), la organización agraria ASAJA y las empresas Casalasco y Barilla (Italia), Arento, LogísticaDFM e Industrias David (España), Nieuw Bromo Van Tilburg y Ekoboerdeij de Lingehof (Países Bajos), Weingut Dr. Frey (Alemania), Nedel-Market KFT y Gere (Hungría) y Paavolan Kotijuustola y Polven Juustola (Finlandia).

 

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