Aparatos para la enseñanza de la ciencia del siglo XIX

MARCOLAIN SAN JUAN

TUBO DE NEWTON

COLECCIÓN

Mecánica de sólidos

FUNCIONA-MIENTO

Sirve para demostrar la 1ª ley de la caída de los cuerpos. Se trata de un tubo de unos dos metros de largo, dentro del cual se colocan sustancias de diferente densidad, como papel, corcho, plomo, etc.

PRIMERA LEY DE LA CAÍDA DE LOS CUERPOS

     1.ª LEY.- Todos los cuerpos, en el vacío, caen con igual velocidad. -Esta ley se demuestra experimentalmente por medio de un tubo de vidrio de unos dos metros de longitud, cerrado por una de sus extremidades, y terminado en la otra por una llave de cobre. Se introducen en él, cuerpos de diferentes densidades; por ejemplo, plomo, corcho, papel, y se hace luego el vacío con la máquina neumática. Volviendo rápidamente el tubo, se ve que todos los cuerpos que contiene caen con igual velocidad (fig. 41).  Pero si, después de haber dejado entrar un poco de aire, se invierte de nuevo el tubo, se nota un débil retraso para los cuerpos más ligeros, retraso que es muy sensible cuando se ha dejado entrar todo el aire que el tubo puede admitir. Se deduce de esto que, si en las condiciones ordinarias, caen con desigual rapidez los cuerpos, proviene únicamente de la resistencia del aire, y no de que se ejerza la gravedad de un modo más intenso en unas sustancias que en otras. Un cuerpo que posee doble masa que otro, es realmente atraído hacia la tierra por una fuerza dupla; pero como esta fuerza dupla ha de poner en movimiento una cantidad doble de materia, claro está que sólo puede comunicarle el mismo grado de velocidad que recibe el otro cuerpo de una fuerza dos veces menor. La resistencia que opone el aire a la caída de los cuerpos es sobre todo sensible en los líquidos. En el aire se dividen y caen bajo la forma de gotitas, siendo así que en el vacío bajan sin dividirse, conforme lo haría una masa sólida. Este fenómeno se demuestra con el martillo de agua. Tal es el nombre que se da a un tubo de vidrio un poco grueso, de 30 a 40 centímetros de largo, lleno de agua hasta la mitad, y cerrado a la lámpara, después de expulsado el aire por la ebullición. Al dar una vuelta brusca a este tubo, el agua, al caer, hiere la extremidad inferior, produciendo un sonido seco, cual si fuera resultado del choque de dos cuerpos sólidos.

BIBLIO-GRAFÍA

DELGADO, Mª ÁNGELES, LÓPEZ, J. DAMIÁN Y OTROS: La recuperación del material científico de los gabinetes y laboratorios de Física y de Química de los institutos y su aplicación a la práctica docente en secundaria, en XXI Encuentros de Didáctica de las Ciencias Experimentales. Servicio editorial UPV, 2004, pp.361-380.

MARCOLAIN SAN JUAN, R. PEDRO: Curso elemental de Física Moderna, ilustrado con 894 grabados de los mejores artistas y redactado con arreglo a los últimos puntos de vista científicos. Segunda edición. Tipografía de Emilio Casañal, Zaragoza, 1900, páginas 65-66.

GANOT, ADOLPHE: Tratado elemental de física experimental y aplicada y de meteorología. 2º edición. París 1871.

Laboratorio de Física del I.E.S. Ibáñez Martín

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