Aparatos para la enseñanza de las leyes físicas del siglo XIX

Feliú y Pérez, Dr. D. Bartolomé: Curso elemental de física experimental y aplicada, sexta edición.

Laboratorio de Física del I.E.S. Ibáñez Martín

MÁQUINA ELÉCTRICA DE RAMSDEN

COLECCIÓN

Electricidad

FUNCIONA-MIENTO

 Entre dos montantes de madera (fig. 433) existe un platillo circular P de vidrio, fijo por su centro a un eje que se hace girar por medio de un manubrio. Este platillo se halla oprimido, en la dirección de su diámetro vertical, entre cuatro frotadores o almohadillas F, de cuero o de seda. En el sentido de su diámetro horizontal pasa por entre dos tubos de latón, encorvados en forma de herradura, llamados peines, en razón a las puntas que, dispuestas a ambos lados de dichas piezas, miran al platillo. Estos peines están fijos, a los conductores, o sea a unos tubos más gruesos C, aislados sobre cuatro pies de vidrio, y que comunican entre sí por un tubo de menor diámetro r.        Es sumamente sencilla la teoría de la máquina eléctrica, fundada en la electrización por frotamiento y por influencia. En su movimiento de rotación, se electrizan positivamente el platillo de vidrio, y negativamente las almohadillas; pero como éstas comunican con el suelo por los pies de madera, en los cuales se hallan clavadas, pierden su electricidad al mismo tiempo que se produce. La positiva del platillo obra por influencia sobre los conductores, y atrae la negativa que, al desprenderse por las puntas, va a combinarse con la positiva del vidrio, neutralizándola. Los conductores que pierden así su electricidad negativa, quedan electrizados positivamente. Por lo tanto, nada cede el platillo a los conductores en la máquina eléctrica; al contrario, sólo le roba su fluido negativo, originado por la descomposición del fluido natural.         Cargada la máquina, al aproximar la mano se saca una fuerte chispa, que se renueva girando el disco, pues como es el resultado de la combinación del fluido negativo de la mano con el positivo de la máquina, tiende ésta, a cada chispa, a recobrar el estado neutro, pero en el acto mismo la electriza de nuevo la influencia del disco.

EXPERIENCIAS El campanario eléctrico es un aparatito compuesto de tres timbres o campanitas, suspendidos de una varilla horizontal que comunica con la máquina eléctrica (fig. 439). Las campanitas A y B penden de cadenas metálicas que establecen la comunicación con la varilla, mientras que la campanita central cuelga de un hilo de seda que la aísla de la máquina, aunque comunica con el suelo por medio de una cadena metálica. Por fin, entre el timbre del centro y los otros dos, existen dos esferitas de cobre suspendidas de hilos de seda. Ahora bien; electrizándose positivamente los timbres A y B cuando se carga la máquina, atraen las esferas de cobre, y las repelen luego después del contacto. Encontrándose entonces éstas electrizadas positivamente, se dirigen hacia el timbre C, el cual, aunque en comunicación con el suelo, se halla cargado de electricidad negativa por efecto de la influencia de los otros dos. Inmediatamente después del contacto, son rechazadas las esferas hacia A y B, ejecutando así un movimiento de vaivén rápido, y produciendo choques sucesivos que hacen resonar los tres timbres mientras está cargada la máquina.
El molinete eléctrico un aparatito compuesto de cinco o seis radios metálicos encorvados todos en el mismo sentido, terminados en punta, y fijos en una chapa común, móvil sobre un eje (fig. 441). Colocado en la máquina eléctrica este aparato, luego de cargada aquélla, toman los radios y la chapa un rápido movimiento de rotación en la dirección opuesta a las puntas. Este movimiento no es un efecto de reacción comparable con el del molinete hidráulico, conforme han admitido muchos físicos, sino de repulsión entre la electricidad de las puntas y la que comunican al aire. Acumulándose el fluido eléctrico hacia las puntas, se escapa al aire, y como éste se encuentra cargado de igual electricidad que aquéllas, las rechaza al mismo tiempo que es a su vez repelido por ellas. Se reconoce, en efecto, que el molinete no se pone en movimiento en el vacío, y si se le acerca la mano mientras gira en el aire, se siente un ligero soplo, originado por el desplazamiento que adquiere el aire electrizado.      Cuando se desprende de esta suerte la electricidad por una punta, es repelido con bastante energía el aire electrizado para ocasionar una corriente, que no sólo es sensible en la mano, sino que sopla y puede hasta apagar la llama de una vela, si es muy poderosa la máquina eléctrica. La fig. 442 indica de qué manera se ejecuta este experimento. Se obtiene también el mismo efecto, colocando la vela sobre uno de los conductores, y presentándole una punta metálica que se tiene en la mano (fig. 443). Proviene la corriente, en este último caso, del fluido contrario que se desprende de la punta por la influencia de la máquina.
WEBS http://www.sparkmuseum.com/FRICTION_HIST.HTM        http://www.pendulum.es/estudiolo/electricidad_magnetismo.html
BIBLIOGRAFÍA

DELGADO, Mª ÁNGELES, LÓPEZ, J. DAMIÁN Y OTROS: La recuperación del material científico de los gabinetes y laboratorios de Física y de Química de los institutos y su aplicación a la práctica docente en secundaria, en XXI Encuentros de Didáctica de las Ciencias Experimentales. Servicio editorial UPV, 2004, pp.361-380.

Feliú y Pérez, Dr. D. Bartolomé: Curso elemental de física experimental y aplicada, sexta edición. Barcelona, Imprenta de Jaime Jepus, 1886. página 385.

GANOT, ADOLPHE: Tratado elemental de física experimental y aplicada y meteorología. 2ª edición. Imprenta de Simon Bacon y Comp. París 1871.

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