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Aprobado un Código de Buenas Prácticas en Investigación para garantizar honestidad y rigor

La rectora, junto a la secretaria general y la vicerrectora de Investigación, hoy en el Consejo de Gobierno.
La rectora, junto a la secretaria general y la vicerrectora de Investigación, hoy en el Consejo de Gobierno.
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Publicada el 30.nov.2020

El Consejo de Gobierno de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) ha aprobado hoy el Código de Buenas Prácticas en Investigación elaborado por el Comité de Ética en la Investigación de la institución con el objetivo de mejorar la calidad, garantizar la honestidad y el rigor y fomentar la transparencia en la actividad investigadora.

El documento “no pretende ser una norma de obligado cumplimiento, sino más bien un marco ideal al que deberían ajustarse las diferentes prácticas científicas para conseguir que el ejercicio de la Investigación de la UPCT sea riguroso, ético, honesto y respetuoso con las normas establecidas”, explica la vicerrectora de Investigación, Catalina Egea. Así, el propio código se define como de “libre adhesión” por parte de la comunidad investigadora y como “instrumento complementario y no sustitutivo” de las normativas.

Entre las recomendaciones que recoge el documento está la de abstenerse de participar en proyectos de investigación en los que exista un conflicto entre el interés público y los intereses privados del propio investigador, de sus familiares o de terceros con los que tenga intereses compartidos. En el mismo sentido, el código recuerda a los investigadores que en sus colaboraciones con entidades con ánimo de lucro debe “primar el interés público” y que los acuerdos de transferencia de conocimiento han de ser transparentes.

El código también recuerda a los investigadores que deben registrar y conservar todos los datos recogidos durante la investigación, para que puedan ser compartidos y verificados, así como la obligación de publicar los resultados de investigaciones financiadas con dinero público.

Evitar publicaciones fragmentadas o redundantes de una misma investigación están también entre los consejos que integran el código, al igual que evitar la publicación prematura de resultados salvo por razones de utilidad pública, como ha ocurrido este año con muchas de las investigaciones sobre el COVID-19.

A los directores y tutores de investigadores en formación el código les pide que sean justos y rigurosos a la hora de atribuir autorías en las publicaciones científicas y lo mismo sugiere a los doctorandos para la exposición de sus tesis. Lo mismo ocurre a nivel lingüístico, y es que los trabajos deben ir acompañados de la correspondiente traducción científica , traducción técnica o traducción jurada, en caso de ser necesario.

La autoría de las publicaciones y las patentes ha de otorgarse por la contribución a su consecución y no por jerarquías, señala el documento, alertando de posibles abusos de autoridad tanto en la omisión de la atribución de autoría como cuando se incluye entre los autores a investigadores “ex oficio”.

Finalmente, en cuanto a la difusión de resultados entre el público generalista, el documento señala que “los investigadores son los responsables de la veracidad, fiabilidad y objetividad de la información que comunican, procurando que sea rigurosa y con suficiente base científica” y remarca que “la expresión de las opiniones personales no debe confundirse con el posicionamiento de la Universidad si lo hubiere.”

 

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Consejo de Gobierno · ética