Fragmento de la obra,

 Las Escuelas Graduadas De La Calle Gisbert, De Cartagena. Primeras Graduadas de España

Autores: Olga Domingo Pelaz, Arnaldo Gutiérrez González y Fº Juan Martínez Sagredo   © Aprender a Aprender, 1997 

Esquemas realizados por José Antonio de las Heras Millán sobre detalles significativos del Sistema Educativo Español durante los siglos XIX y XX y de los cambios introducidos en el sistema educativo español por las Escuelas Graduadas de Cartagena. Esquema 1, esquema 2, esquema 3, esquema 4, esquema 5 y esq. 6.

Preámbulo 

     En marzo de 1900, el  artículo 20 de la ley por la que se aprobaron los presupuestos generales del  Estado (31-04-1900) dictaba  lo siguiente:

  Se  autoriza  al  gobierno  para  reorganizar  en dos Departamentos ministeriales los servicios que constituyen hoy  la  sección  7ª  del  presupuesto  general  de  gastos,  Ministerio  de  Fomento,  sin aumentar los créditos votados para 1900.

  Justificado por  lo anterior, el Gobierno Silvela aprueba la creación de un Departamento que será  llamado Ministerio de  Instrucción Publica y Bellas Artes, al cual competerá: 

  ...todo  lo  relativo a la enseñanza pública y privada  en todas sus diferentes clases y grados, en el fomento de las ciencias y las letras, bellas artes, archivos, bibliotecas y museos.

     De  esta  forma,  un  conservador,  Francisco Silvela,  satisface, creemos que  con indudable  habilidad una vieja aspiración liberal: asignar un Departamento Ministerial propio a las tareas de educación.   

     El regeneracionismo  cubre la realidad  social con su carga utópica,  no exenta de sólidas aportaciones  krausistas, historicistas y tradicionales,   determinando cierto “rejuvenecimiento  de  imagen’’  (1) por parte de  la clase política,  que asumirá  desde el poder temas y actitudes aparentemente no acordes con sus postulados más tradicionales.   

     Existe sin embargo otra lectura para la actitud  del Partido Conservador.  Basando la explicación en la dialéctica política hemos de pensar  en razones  tácticas y  circunstanciales: la clásica  imputación al  gobierno de todo evento catastrófico (aunque se trate de una  mala cosecha,  no por él sembrada y debida a una pertinaz sequía),  hizo recaer sobre  la imagen  de Sagasta en particular, y de los  liberales en general,  las negras tintas del Desastre,  ya que a ellos cupo  la mala  fortuna de   “ser gobierno” en 1898.  A la muerte de Cánovas (8-8-1897),  se produce un movimiento  interno en su partido tendente a dar, de cara a la sociedad española de su tiempo, una impresión renovadora de juventud e idealismo,  primero  con  Don Francisco Silvela y  luego  con  D. Antonio Maura. Esto hizo posiblemente que se afrontasen  con decisión encomiable proyectos que de otra modo no hubiesen tenido tanta fortuna.

 

El Nacimiento De Una Idea 

La   cifra  general  de   analfabetos   calculada   hacia   1900  es  del   63  %.  La instrucción obligatoria y  gratuita es, para  el  Estado  que  la adopta, una pesada carga financiera que nuestro país no ha podido soportar hasta fechas muy recien- tes y que estaba muy lejos de poder financiar a comienzos del siglo XX. Esa falta de dinero hace que ya en el primer  lustro  de  la  centuria los  edificios escolares sean insuficientes en grado sumo, así como que el problema del  “reclutamiento”  de maestros continúe sin resolverse. (2)  

En estas condiciones,  toma posesión  del  Ministerio  de  Instrucción  Pública  y Bellas  Artes  un  hombre  del  Partido  Conservador,  de  espíritu  reformista  que mantiene  una actitud  abierta  y  dialogante,  y  que  se  erige  en  paladín  de  la enseñanza oficial : D. Antonio García Alix.

  La  libertad  de  enseñanza  en  nuestro  país  se ha  convertido  en un mercantilismo reprobable. La moda, el  capricho,  la  propaganda  interesada, han apartado a los  hijos  de nuestras clases elevadas y acomodadas de los centros oficiales;  los impulsan hacia los  colegios  de  instrucción y de carácter privado qué, por razón de dicha incorporación  secan como la hiedra el tronco de la enseñanza oficial.

 

García Alix, diputado  a  Cortes  por  Cartagena  comprendió la necesidad de atender a las opiniones de los regeneracionistas, con Joaquín Costa a la cabeza.  

Era evidente el mal estado de cosas en la enseñanza primaria,  donde con las Juntas Locales, dominadas en gran medida  por  los caciques y el incumplimiento de sus obligaciones por  parte de los municipios, se había llevado  a la Escuela y al Magisterio  a  un estado tal de privación que harían infructuosa toda idea de un cambio a mejor sin previamente no  promulgar  una  ley  que  pudiera dar  coherencia  interna  al  sistema educativo e incorporara las nuevas reformas exigidas por los tiempos.  

Este ambicioso proyecto requería de una  financiación no viable,  por lo que  no pudo llevarse a buen puerto, pero  se  dio  un  gran paso  adelante con la  promulgación del Real Decreto N° 203 de 21 de julio de 1900 (4) por  el cual,  la  Presidencia del Consejo de Ministros sin mermar las obligaciones de los Municipios, dispuso que se  efectuasen  los  pagos  a  las  escuela  y  profesores (de primaria en este caso) por el Estado, previo ingreso en  las Arcas del Tesoro  de  los  fondos  destinados  a  ello,  procedentes  de  los  haberes  de  los ayuntamientos.  

En Cartagena, las ideas regeneracionistas habían tenido  durante los años precedentes una gran aceptación por razones múltiples, de las que queremos destacar aquí las siguientes:  

1.- El   Desastre  del  98  originó  a  nivel  local  una  conmoción   mayor si cabe  que en el resto de España. No puede olvidarse la condición de la ciudad de Base  Naval  de  primer orden, y la importancia de la  Armada  en  los hechos  que pusieron fin a nuestro imperio  colonial.  Fueron  muchas las vidas de cartageneros, de origen y de residencia, las que se perdieron o se vieron afectadas directamente por la tragedia.  

2.- Las  tres  décadas  que  siguieron  a  la  muerte  de  Alfonso XII (1885-1915)  supusieron  una  etapa  de  auge  económico para Cartagena y su zona de influencia  más cercana. Prosperó en gran medida el comercio, se desarrolló mucho la actividad minera en sus  alrededores  (La  Unión,  Portmán),  aumentó  el  tráfico  marítimo,  tanto  mercante  como de guerra, creció la actividad de su Arsenal  y  la  ciudad  entera  “sufrió”  un  florecimiento  generalizado,  del  que  aún  hoy  se  sienten orgullosos y nostálgicos sus habitantes.

3.- Cuando los árabes  fundaron la  ciudad de Murcia  en el   medioevo,  Cartagena  tenía  ya   muchos  siglos  de historia  sobre  sus  piedras  ancestrales;  sin  embargo, poco a poco la ciudad  del  Segura fue convirtiéndose en la primera  de  la  región  que  hoy  ocupa gran parte del antiguo  Reino   de  Murcia.   A  finales   de  la   pasada centuria,  las   diferencias  en  casi  todos   los  ordenes (excepción   hecha  del  “aparato militar”  y  sus anejos), no  eran  muy  marcadas,  y  si bien la capital   disponía de  la   ventaja   de   un  mayor   nivel  cultural   y  de  la predominancia   de  su  autoridad  civi l (Gobernador),  la ciudad    portuaria    podía     ofrecer     su    prosperidad económica,  la  autoridad  eclesial  del Obispado (5) y la militar del  Capitán  General  de la Zona Marítima. Incluso  el  numero  de habitantes era bastante parecido (6).  Esas   razones,   expresan  por   si  solas,  aunque podrían aducirse más, la rivalidad existente entre ambos municipios.  

     La Ciudad Departamental contaba, para ventura suya y de  muchos  otros,  entre  sus  vecinos  con D. Enrique Martínez Muñoz, el cual fue uno de aquellos propagandistas finiseculares,  que  altruistamente  y  con  tesón inimitable pusieron su voluntad al servicio de la modificación escolar en España.  

     El mismo nos explica como nació la idea de crear nuevos horizontes a la acción pedagógica (7): 

    ...los primeros datos recogidos sobre  una organización graduada de la escuela me  los dio una niña educada en una ciudad francesa.  Fue la conversación  reveladora de que  los viejos sistemas  de enseñanza  se hablan modificado para abrir  extensos horizontes a la acción pedagógica...  Ocurrió esta conversación en octubre de 1887.

4.- El influjo de los  Costa Macías Picavea,  Isern, Mayada,  De Labra, Morote, Madrazo, y otros regeneracionistas” había de pesar en  el ánimo del señor Martínez Muñoz y de otros muchos  que secundaron  sus ideales.  Es clara también la influencia de la I.L.E (Institución Libre de Enseñanza), en muchos de los  planteamientos posteriores  de este grupo  de entusiastas, como se verá mas adelante. 

La Enseñanza En Cartagena Al Finalizar El Siglo XIX

La enseñanza en Cartagena no existe y hay que crearla. (8)

Esta  afirmación,  rotunda  y  contundente,  la  hacia  D. Enrique  Martínez  Muñoz  en  1899, después de expresar su pesar por la situación en extremo lastimosa de la enseñanza primaria en Cartagena: 

Hemos  visitado,  si,  escuelas  y  colegios  de  diferentes  grados  de enseñanza; hemos entrado en miserables locales  faltos  de  todas  las  condiciones  pedagógicas  e  higiénicas,  en  los  cuales  se  da  una  instrucción raquítica,  privada de todo carácter educativo,   más   perjudicial   que   beneficiosa   a  nuestra  juventud; y si hemos de ser lógicos,  no la podemos  llamar enseñanza, pero no lo es en el sentido exacto de la palabra.

Pedía  para  remediar  este estado de cosas una enseñanza nueva, una escuela donde se desarrollara la inteligencia, se cultivaran los sentimientos y se educara  la voluntad; una escuela donde entrase el niño y saliese el hombre con ideales de trabajo, libertad y justicia. Y para conseguir estas metas no veía mas opción que “revolucionar” el sistema educativo local, aplicando los principios de una  pedagogía  verdaderamente  científica.  En  aras  de  esta  idea  propuso  repetidas  veces (9) que se diesen conferencias que impulsaran voluntades de progreso, y no solo a los maestros, también a la población que estuviese  interesada,  sobre  educación, metodología y enseñanza.  

La Escuela  

Existían dos causas diferentes pero muy interrelacionadas que daban origen a las condiciones en que se desarrollaba la primaria a finales del pasado siglo:  
1.- Las pésimas condiciones de los locales destinados a la enseñanza.  
2.- La organización (¿desorganización?) educativa existente.  

Con respecto a la primera, citaremos textualmente  un  párrafo completo de la memoria de la Dirección de los Servicios de Higiene y Salubridad: (10)

En  la  visita  de  inspección girada a las escuelas públicas, hemos visto con pena extraordinaria la deficiencia de los locales, convenciéndonos de que todos ellos,  en lugar de santuarios de la niñez,  en donde se forma el corazón y la  inteligencia  del  niño, son focos generadores de infinidad de afecciones, que mas tarde minan y socavan la existencia del adulto. Basta a nuestros propósitos por hoy, dejar sentado que nuestras escuelas son gérmenes  de  insalubridad  y  una  de  las  causas  que  más  contribuyen  a  la morbilidad y mortalidad de la infancia.

Nos parece obvio, que un informe de estas características tuvo que tener una influencia apreciable como  revulsivo  en la actitud de las autoridades locales con respecto a la situación de los inmuebles destinados a escuelas.  

En la misma época  se  expusieron  argumentos  que apoyaban la sugerencia de mejorar la calidad  higiénico-sanitaria, basándose en consideraciones de corte más economicista: (11)

De  esos  niños  que  asisten  a  las  escuelas,  saldrán  los  obreros  del porvenir (....) con un trabajo que en la mayoría de los casos será sólo corporal.

Y también fisiologista: (12)

Si  no  les damos disposiciones para esta clase de trabajo,  si en vez de darles robustez, salud,  vida física, les proporcionamos   raquitismos,   propensión   a las  enfermedades, (...) malogramos los  propósitos del obrero haciéndole esclavo de la debilidad que le damos como herencia..

Retomando la segunda causa que mencionamos antes, veremos ahora brevemente la organización operante en esa fecha.  

El  sistema seguido en nuestras escuelas públicas y privadas era el mismo que en el año 1815 importó a España la Asociación de Nobles, fundada poco antes en Madrid  para propagar los adelantos  pedagógicos que se hacían en el extranjero. Desde esa fecha, la  evolución  ha  sido  prácticamente  nula,  y  no  nos  parece  difícil  de  comprender  en  base a esto que al cabo de 85 años las diferencias entre nuestro sistema organizativo y el imperante en las naciones mas adelantadas eran enormes. Sobre todo teniendo en cuenta el avance espectacular de la Pedagogía en la segunda mitad del siglo.  

Al comienzo de la presente centuria,  nuestro país era sin duda alguna, y con verdaderamente pocas y honrosísimas excepciones, un  mausoleo  pedagógico  donde  yacían  mecidas  por  la  inercia  de  la  inoperancia  las  teorías  ya  desechadas en los países punteros.  

El método utilizado comúnmente, no precisa de una descripción exhaustiva: (13)

... es  el  sistema  absurdo  de  la  enseñanza  del  niño  por  el  niño, como si fuera posible que éstos tuvieran aquella  inteligencia que la obra educativa requiere;  es el sistema que puso al frente de la escuela la celebre y cruel  frase la letra con sangre entra, es en una palabra, el  sistema del rutinarismo.

  Y las críticas no eran injustificadas ni  nuevas;  ya M. Rousselos  había dicho que en las escuelas por él regidas salen los niños más favorecidos  sabiendo sólo mal leer, escribir y contar, con la cabeza llena de  nombres  que  olvidan  al  poco  tiempo,  los que tienen algo que olvidar, lo que puede darnos una idea aproximada  del rendimiento  práctico y la habilidad de la “competencia”.  

Nuestras escuelas no eran centros de enseñanza, sino de rutinarismo. Los maestros de la  época  se  quejaban  de  la  difícil  situación  en  que  los  dejaban las circunstancias adversas,  y en múltiples ocasiones  manifestaban  su  pesar  en  la  prensa  local  (14), mediante  instancias  personales  elevadas  al  Alcalde-Presidente  de  la Junta Local de Instrucción Primaria.  

Se  esbozaron  críticas  a la fundamentación psicológica y ética de la didáctica utilizada en las escuelas: (15)

La educación  moral en nuestras pobres  escuelas se reduce  a  lecciones  de memoria, y es casi estéril para el perfeccionamiento   del   individuo    y    de escasísima influencia social. La educación intelectual (....) apenas si merece ese nombre;  no puede haber educación donde no hay armonía, tan imperfecta es la teoría la razón, con olvido de otras facultades  necesarias para la vida psíquica,  lo cual pretende cierto círculo de pedagogos ingleses, como lo son nuestras prácticas atentas sólo a desarrollar la memoria, y esto de un modo mecánico.

Dejando a un lado de momento la calidad  y la organización  intentaremos revisar a  continuación los costes de nuestra enseñanza primaria en el periodo aludido.  

No  es  fácil  establecer  seguridades  absolutas,  o  al  menos  no  conocemos  métodos  para  lograrlo,  de manera que los datos expuestos a continuación han de tomarse con la suficiente precaución,  ya que además  han  sido  obtenidos  mediante un estudio seguramente menos riguroso de lo que hubiera sido conveniente.  

Partimos de dos premisas:  
1.- El coste de la enseñanza se obtiene llegando hasta la unidad, a la relación final cantidad por niño.  
2.- Entre  dos  formas  cualesquiera  de  organizar  la  enseñanza,  será  mas  barata aquella que consiga resultados válidos en un numero mayor de educandos.  

Somos  conscientes  de  que  hemos  dejado  sin  precisar  multitud  de condicionantes, pero con los datos encontrados y nuestra preparación no hemos querido precisar mas para no aumentar el posible error. Puede  resultar  de interés una comparación entre el coste de cada niño por año en Cartagena y en otros lugares de Europa. (16) 

Cuadro 1

Poblaciones

Coste niño/año

Diferencia con el extranjero

Cartagena

72.11

00.00

París

68.02

04.09

x de los franceses

51.01

21.10

x de los suizos

63.29

  08.82 

x de los alemanes

60.43

11.68

x de los italianos

38.72

33.39

Las cifras de este cuadro 1 han sido expresadas en pesetas o francos de la época, con una valoración real prácticamente a la par. A continuación efectuaremos un desglose de los gastos efectuados en nuestras escuelas locales, como aclaración del método de cálculo: (17) 

Cuadro 2 

Escuelas de Cartagena

Personal

Material

Alquiler Local

Total

Asistencia Medica

Coste niño/año

Superior niños

2.250

           562,50

1.188

4.000,50

46

86,96

Superior niñas

2.250

           562,50

1.188

4.000,50

52

76,93

3 elementales  niños

6.000

1.500

3.564

     11.064

211

52,43

3 elementales niñas

6.000

1.500

2.574

     10.074

196

51,39

TOTAL

       16.500

4.125

8.514

     29.139

505

57,70

 

Teniendo en cuenta que el 20 por ciento de los niños se pagaban la enseñanza,  pues no existía la gratuidad absoluta, el precio de la enseñanza por alumno ascendía a la cantidad de 72 pts 11 cts por alumno y año.  

El pago del profesorado y personal auxiliar ascendió a 16.500  pts para ocho  aulas  con  una  ratio  media de mas de 63 alumnos, mientras que en otras naciones europeas suponían lo siguiente: (18)  
1.-  Francia: Existían cinco categorías de maestros,  con sueldos comprendidos entre 1.100 y 2.000 francos, mas una gratificación de residencia variable entre 100 y 800 francos .  
2.-  Suiza: Existían básicamente tres categorías  (tomando como base Ginebra): 1.650, 1.800 y 2.050  francos mas gratificaciones variables.  
3.- Alemania: Tomando como base Prusia (por ser quizá la mas representativa), los sueldos oscilaban entre 900 y 1.800 marcos.  
4.- Italia: En pequeñas  poblaciones alcanzaban  exiguamente  las  900 liras,  mas  gratificaciones.  En  las  capitales  importantes podían superar las 2.500 liras. La media estaba   aproximadamente en 1.500 liras.  

Contando  con  2.062 pts  50 cts  de  presupuesto  para  el  personal  de  cada aula (profesores y ayudantes), resulta que nuestros maestros estaban bastante peor pagados que sus colegas europeos, tenían menos y peores recursos materiales y no “disfrutaban” de una ratio que les permitiese florituras en su trabajo. Evidentemente, fallaba el sistema organizativo. 

La Organización Graduada 

A . Estructura y economía.   

La organización  graduada puede considerarse  una aplicación a la enseñanza del principio  económico  de  la  división  del   trabajo.  Consiste  en  la  formación  de agrupaciones  de  escolares  que  se  ordenan  según su nivel de instrucción y su aparente  maduración  intelectual,  encargando  la  dirección  de  cada grupo a un maestro.  

En 1900 se veía como la panacea capaz de curar por sí sola los males de nuestra escuela. Así explicaba su funcionamiento un maestro ilustrado y progresista: (19) 

... se  trata  de  organizar  la  enseñanza de un grupo  escolar  compuesto  de  240  niños  y  cuatro  clases. En este  caso,  se  formaría un  programa  general  dividido en cuatro partes, correspondientes a las cuatro clases en que hablan de quedar clasificados los 240 escolares.  Como  director de cada uno de estos grupos figuraría un maestro que habría de explicar en salón separado a sus 60 discípulos  la  misma  lección.  Las ventajas por este medio  conseguidas, son mayores de lo que puede suponerse a primera vista.  Los  profesores  no  tienen que dividir su actividad, explican a secciones numerosas, pero como todos los niños  que  las  forman  tienen iguales conocimientos, aproximado desarrollo intelectual y están  sometidos  a los mismos métodos, aquellos explican como si se tratara de un solo alumno...

Pero  la  diferencia  principal  no  está  en  la  cantidad, sino en la calidad: la enseñanza graduada ha conseguido el estudio activo, hecho  en  presencia  del profesor para que este vaya corrigiendo los errores, empleando la forma socrática, la mas prestigiosa  en ese momento.  

La legislación en vigor databa de 1857 (“Ley Moyano”):  Ley de Instrucción Publica; por supuesto no habla de enseñanza graduada, dando suficientes poderes a las Juntas Locales para resolver  todo  lo  relacionado  con la administración de la enseñanza. Era por tanto  competencia  plena  de  la  Junta  local  la  posibilidad  de  efectuar  una  mejora  en  el  funcionamiento  de la escuela en el municipio.  

En función del numero de niños matriculados,  y según el sistema expuesto,  harían falta para trabajar con un cierto desahogo diez maestros,  mientras  que  solo  se  contaba  con  cuatro.  El  problema encontraría solución contratando a los seis que faltaban en calidad de auxiliares, con sueldos que oscilaban entre 800 y 1.000 pts.  

La  mayor  dificultad  sería  como  casi  siempre  una  cuestión de presupuesto, ya que para llevar adelante el plan aumentarían los gastos anuales en, aproximadamente, 5.000 pts. La  contrapartida  sin  embargo  resulta  altamente  convincente: este incremento pecuniario supondría la posibilidad de matricular a 600 niños, en vez  de  los  250  aproximadamente  que  asistían  a  las escuelas publicas, de forma que el coste por niño y descendería a casi la mitad.  

Pero,  ¿estaba Cartagena  en condiciones de hacer semejante desembolso?  Antes hemos comentado que la situación económica era próspera; el comercio y la industria rendían saneados ingresos y además,  el Ayuntamiento   no estaba excesivamente gravado por gastos relacionados con la enseñanza. Al menos esa es la impresión que puede extraerse tras analizar el cuadro 3 (20). 

Cuadro 3

Población

Ingresos

Presupuesto de Enseñanza

Porcentaje (%)

Murcia      1.043.358,77

       94.891,63 

9,095

Cartagena      1.032.141,60

77.126,75

7,472

Lorca

798.824,76

63.172,50

7,208

Jumilla

306.400,00

23.042,50

7,520

Mula

172.658,56

14.618,00

8,466

Caravaca

115.505,67

15.036,25

          13,018

Se aprecia,  creemos que de manera evidente,  la posibilidad de aumentar el presupuesto de enseñanza de manera ostensible, sin dañar en exceso a otros sectores. Para gastar porcentualmente por habitante  lo mismo  que  Murcia, debería emplear el municipio 93.873,31 pts/año; en relación a Caravaca, 134.364,25 pts/año.  

B.  los locales  

No puede haber organización escolar  eficiente si no son adecuados los locales que ocupa la escuela. En agosto de 1899, Enrique Martínez Muñoz sugería ya que: 

...esta clase  de  construcciones  son principalmente de la competencia de higienistas y pedagogos, quedando la intervención de los arquitectos  reducida  a  la parte meramente técnica de la construcción. (21) 

En  esta  fecha  esta  pues  consolidándose  la  idea  de  una  escuela  de  factura  funcionalismo, alejada de aquella tendencia de principios del XIX que levantaba escasos pero suntuosos  edificios  escolares,  con artísticas y costosas fachadas... y aulas donde no había suficiente luz, mobiliario inhábil para un trabajo cómodo, recursos y  materiales  didácticos  casi  inexistentes  y  pocas o nulas zonas para actividades de educación física.  

Para  estudiar,   los  nuevos  edificios  que,   de  acuerdo con las tendencias más  modernas  se   iban  construyendo  en  Europa, tenemos registrados dos  viajes,  unos  del  ya  mencionado  Sr. Martínez  Muñoz,  del  cual  solo  hemos  encontrado  referencias ambiguas en artículos de prensa publicados en El Eco de  Cartagena  y  unas  pocas  generalizaciones de carácter no técnico que expondremos a continuación. El segundo de estos viajes, es  el   realizado,  becados  por  el  Exmo.  Ayuntamiento,  los  señores Castro  Plazas  y  Martí  Alpera  durante  el  verano  de  1902.   De  este  suceso  hemos  encontrado   constancia  en  numerosos documentos, así como  la  publicación  de  un  libro  escrito  por  el  antedicho  D.  Felix  Martí  Alpera,  depositado  en  el  Archivo Municipal.  

Volviendo  al  primer  viaje,  y  centrándonos  en  la  memoria  publicada  por  El Mediterráneo en agosto de 1899, encontramos las siguientes opiniones: (22)

1. Dentro  de  la  enseñanza  graduada hay edificios con capacidad  suficiente  para  1.500  escolares;  los  hay también para muy reducida asistencia;  pero  los tipos corrientes  están dispuestos para agrupaciones de 300 a 400 niños.  

2. (...) nos  proponemos  demostrar  la tendencia a las grandes agrupaciones escolares, de las cuales apenas si se tiene noticia en España.  

3. Las dimensiones que hemos aceptado respecto a la superficie individual, son las alemanas, que atendiendo escrupulosamente  a  la  higiene,  nos  parecen  moderadas  y  muy  convenientes  para  poblaciones como la nuestra, en las cuales es difícil disponer de grandes solares.  

4. ...las consideraciones que en nosotros han influido con mas fuerza son las de carácter económico.  

5. Lo mas conveniente sería que el Ayuntamiento,  convencido de sus deberes, consignara suficiente cantidad en  sus  presupuestos;  esto  dentro  de  los  términos  pedagógicos  sería un gran beneficio para la población; como cuestión económica, una obra de acierto y buena administración.  

6. En otras naciones  se  dispone de un elemento de cooperación estimable; todas las personas que pasan por la Universidad entran en la Cátedra de Pedagogía. En España no tenemos esas clases...  

7. (...) sostengo que no tendremos enseñanza hasta que no tengamos opinión pedagógica...  

8. Para tratar los diseños que aparecen  a continuación,  “hemos tenido presentes algunas obras que gozan de merecida fama; planos de las escuelas de los Estados Unidos;  toda la colección de las modernísimas escuelas de Buenos Aires, y apuntes nuestros que personalmente hemos adquirido en el Museo Pedagógico Nacional y en el Ministerio de Fomento".  

9. La  enseñanza  solo  podrá propagarse mejorándola. Cread  la   escuela   pública,   instrucción   racional   y educativa y habréis mejorado  las  condiciones  de  la  enseñanza  particular,  porque esta solo puede vivir en línea de competencia con aquella (...) La empresa ha de ser de todos. No confiemos en el  Estado  porque  los organismos de la administración pública son rutinarios, y solo  podrán  contribuir  a  la  obra regeneradora, si les descubrimos el camino. Las iniciativas han de partir de la acción particular.

A pesar de que generalmente suele cumplirse esta última aseveración, en esta ocasión fueron  instancias oficiales y no la iniciativa privada o particular quienes pusieron manos a la obra con tesón  y  acierto. Concretamente  el  Ayuntamiento de Cartagena a partir del año 1900.

La Iniciativa De Cartagena 

Muchas gracias a la ciudad por la parte que me toca como español. Gracias en especial a usted por el honor  que me  dispensa invitándome a asociar mi persona a la regeneración de la escuela, y por los detalles que se sirve darme de su proyecto, que bien puede decirse fausto.  De Joaquín Costa.

Quizá  la  cita anterior  (23) sea  excesivamente complaciente, sobre todo al revisar con actitud crítica lo que supuso en realidad el proyecto al cabo de no demasiados años; pero creemos que define a la perfección el estado de ánimo y la ilusión con que se inició el proyecto de construcción de las escuelas graduadas.  

Podría  afirmarse  que  Cartagena  pasó  de una escuela del siglo XVIII con todas sus rutinarias formas, a una escuela moderna, de concepción “europea”, como la llamo Costa. La escuela tradicional española, instalada en locales deficientes donde los educandos viven en montón, sometidos  a  procedimientos  arcaicos  y  sin una planificación que elabore un orden  pensado para y por el niño, fue  suprimida  de  una  sola  vez,  y  sin  utilizar  elementos  del  pasado,  o al menos  no en su  estado original, surgió la escuela graduada, con un local en función  de  sus exigencias  y necesidades,  dispuesto para una organización adecuada y con todos los elementos que resultaban necesarios para la esperada educación integral.  

 

El  proceso  previo  a  la  fundación  de  las escuelas, lo inició en 1887 D. Enrique Martínez  Muñoz,  al  proponer  la  organización graduada como único medio para conseguir una enseñanza educativa que “era imposible conseguir en las escuelas unitarias, sometidas a las organizaciones mutua y mixta” (24).  

Progresivamente,  la  idea   fue  calando   entre  sus   vecinos,  animados   por  el constante  impulso  que  el  Sr. Martínez  Muñoz  daba  a  su  plan  por medio de  artículos de prensa,  conferencias  abiertas y charlas (25).  Fue sin duda, decisiva para la realización de los planes la aportación de  D. Mariano Sanz Zabala (foto adjunta), Alcalde  de la  ciudad en ese fin de siglo. Para este, “la regeneración de la  Patria,  solo  se  obtiene  en  la  conveniente  educación  de  las generaciones nuevas” (26).

Para cubrir esas aspiraciones,  era necesario un edificio  nuevo que reuniese las condiciones materiales exigibles. Esto suponía un incremento  en  el  presupuesto  anual  del  municipio que  no se hubiese  podido llevar a termino sin la colaboración entusiasta del Alcalde-Presidente de la Junta Local de Instrucción Primaria.  

El asentamiento de las escuelas se hizo en una calle de reciente creación, con solo trece años de existencia.  

En el año 1887  (27), se instruyó  el primer  expediente  para hacer la prolongación  de la calle de La Caridad, que debía partir de la plaza  de  S. Leandro  y  terminar  en  la  Muralla  del  Mar, con puertas  de salida  al muelle comercial del puerto, que luego, en la práctica, se sustituyeron por el viaducto actual.  

Se dio a esta nueva calle el nombre de Gisbert (popularmente prolongación de la Caridad).  Con motivo de  su apertura,  el Ayunta- tamiento expropió los edificios y solares que hoy la conforman.  

Las Escuelas se construyeron  en  unos  terrenos conocidos antiguamente como “el Cuartelillo”, situado en la acera derecha de la  plaza  de  S. Leandro.  Al terminarse en 1903, ocuparon una extensión de 1302 m2 (28).  

El proyecto se redacto por el Arquitecto Municipal D. Tomas Rico Valarino (foto adjunta) en 1900.  Fue un edificio  híbrido pero pragmático.  El exterior se resolvió en  mampostería  rústica  y  ladrillo  (29).  Éste  se utiliza en  las cadenas  de las esquinas,  pilares  de  las ventanas y en parte del eje principal, donde alterna con la  piedra  artificial  de la portada y el balcón. Aunque hay algunos elementos que recuerdan el neomudejar,  es  una  obra  ecléctica  que  también  aporta  motivos modernistas,  especialmente  en  fase de planos, aunque posteriormente algunos no  se  llevaron  a  la  practica.  (Ej.:  fachadas laterales rematadas con hastíales escalonados).  

El   edificio   en   conjunto   es  muestra   de  experimentación   racionalista,  que incorpora soluciones acertadas  como  la  excelente  iluminación  natural  de  las aulas  o  las  galerías  que   comunican  a   estas,  encargadas  de   favorecer  la ventilación general, sobre todo en los meses en los que el calor aprieta. 

En las  ventanas  de  la  planta  baja,  las  vigas  del dintel, de hierro, quedan al descubierto y son reforzadas por pilares de ladrillo. Como curiosidad, es citable que en el  proyecto  original,  el edificio constaba solo de dos cuerpos, mientras que una vez finalizado quedo aumentado en un tercero.  

Las  ventanas  eran  una pieza muy importante dentro de la edificación, ya que lo que se pretendía era conseguir espacios internos suficientemente aireados e iluminados (30).  

La planta, rectangular, tiene las aulas en los ángulos. Las escaleras y el vestíbulo quedaban en el centro. También se encontraban en la parte central la dirección, el guardarropa, la biblioteca y el salón de actos.  

La  adjudicación  de  la  obra  le correspondió mediante concurso (subasta a la baja) al contratista D. Pedro Sánchez Martínez, por acuerdo  municipal  del  22  de  septiembre  del  mismo año, sancionado por Real Orden del Ministerio de la Gobernación de 27 de octubre siguiente (31).  

El Sr. Sánchez Martínez  se comprometió  a construir el edificio Escuela en los solares de la calle Gisbert, a ejecutar las obras de derribo y escombración del trozo de Muralla comprendido entre  el Presidio  y las  “Puertas del Muelle”  y al derribo y extracción de los escombros de tres casas de la calle de Borbón, a cambio  de que se le  compensará  por  el  Ayuntamiento  con  las  parcelas sobrantes de la apertura de la calle  de Príncipe de Vergara, con el importe de los materiales utilizables que  quedasen con  motivo del derribo  de   las  casas    citadas  y con que las diferencias de las tasaciones y valoraciones en metálico que  el  Ayuntamiento practicase se le abonasen en  plazos  mensuales,  y sin  interés  alguno,  durante  los  años  1901 y 1902  aceptando  también en compensación  y  para  que  la  diferencia  pagar en metálico fuera menor, un solar, propiedad del Municipio, de 790 m2 que fueron tasados a razón de 75 cts el m2.  

El  importe  por  el  que  se  comprometió  a  construir  las Escuelas Graduadas fue un total de 152.065 pts con 43 cts, de los que descontando 123.340 pts a que ascendía el aprovechamiento de  materiales  de  los  derribos  y  el  valor  de las parcelas cedidas, quedó un saldo final de 28.725 pts con 43 cts a favor del contratista. Dicho pago se efectuó en la forma convenida.  

Puede  seguirse  su  pista en las conformidades del Arquitecto municipal, que han quedado reflejadas en las Actas Capitulares del Ayuntamiento de los años 1901 y 1902. (32) 

Cuadro 4

FECHA

FOLIO

IMPORTE ÍNTEGRO

DEDUCIDO EL 10,11%

4 de abril de 1901

98 reverso

    1379 pts   40 cts

    1232 pts   95 cts

25 de mayo de1901                149

    1407 pts     8 cts 

             1265 pts
27 de junio de 1901

173 reverso

    1260 pts   84 cts

    1133 pts   37 cts

1 de agosto de 1901

198 reverso

             1482 pts

    1332 pts   17 cts

31 de agosto de 1901                219              1379 pts

    1239 pts   95 cts

3 de octubre 1901

253 reverso

     6487 pts     9 cts

     5831 pts     5 cts

9 de noviembre de 1901               280 reverso y 281

    1362 pts   56 cts

    1233 pts   80 cts

05 de diciembre de 1901               311 reverso y 312

    1372 pts   56 cts

    1233 pts   80 cts

02 de enero de 1902                42

    1390 pts   56 cts

    1250 pts   30 cts

9 de marzo de 1902

63 reverso

IDEM

IDEM

31 de marzo de 1902

91 reverso

IDEM

IDEM

14 de abril de 1902                109

IDEM

IDEM

30 de abril de 1902                125 y reverso

IDEM

IDEM

31 de mayo de 1902

152 reverso

IDEM

IDEM

30 de junio de 1902                194

IDEM

IDEM

31 de julio de 1902                215 reverso y 216

IDEM

IDEM

31 de agosto de 1902                245

IDEM

IDEM

04 de octubre de 1902

267 reverso

IDEM

IDEM

31 de octubre de 1902                316

IDEM

IDEM

03 de diciembre de 1902                352 reverso y 353

IDEM

IDEM

El  Arquitecto municipal  D. Tomas Rico Valarino,  presenta el certificado de obras de construcción    de    las Escuelas    Graduadas,   del contratista  D. Pedro Sánchez Martínez, por importe de 1390 pts 80 cts, de las que deducido el 11,10% de bonificación en la subasta, resultan 1250 pts y 30 cts. 

Hemos  hallado  un error en estas consignaciones,  concretamente en la efectuada el 9-11-1901, ya que al importe íntegro de 1362 pts  56 cts se le hace corresponder aplicado el 10, 11 %  una cantidad de 1224 pts y 80 cts, con lo cual se produce una diferencia de 9 pts entre ambas columnas. Esta  discrepancia  se ve otra vez  aumentada si examinamos el capítulo relativo  al   presupuesto de gastos del  Ayuntamiento aprobado en 1901. En este, en el capítulo X, Articulo 8° (Construcción escuelas graduadas), Relación número 60 leemos lo siguiente :(33) 

Para  abonar  el  primer  plazo  a  D. Pedro Sánchez Martínez, por la diferencia que resulta entre el valor de la construcción  del  edifico  para  Escuelas  graduadas  y  los terrenos y materiales que el Ayuntamiento le cede para cuya permuta ha sido autorizada esta comprobación por R.O. de 29 de octubre del año ultimo 14.362 pts  71 cts.

Para  pago  por vía  de compensación  a los  gastos y trabajos  extraordinarios  realizados   por   el Arquitecto Municipal   D.  Tomas  Rico,   en  la  redacción  del proyecto,  planos y presupuesto  del  edificio  destinado a Escuelas graduadas, según acuerdo del Ayuntamiento fecha 8 septiembre del año último 6000 pts  00 cts.

Sumadas las tres cantidades anteriormente  citadas,  resulta que la ciudad, por vía  municipal  gastó  en  la  construcción  de  sus nuevas  escuelas  la  cantidad  de  24.362 pts 71 cts  “oficiales”,  que  se  transformaron  en  24.508 pts 9 cts  si  aumentamos las diferencias encontradas.  

El  ejercicio  de 1902  resumido  en  del  Ayuntamiento (36), refleja en su capítulo X artículo 8º (Construcción Escuelas Graduadas) Relación nº 84, cuatro apuntes:

Para  abonar  el  segundo  y  último  plazo  a  D. Pedro Sánchez Martínez  por  la  diferencia que resultó de la construcción del edificio  Escuelas graduadas y los  terrenos  y materiales  que el Ayuntamiento le cedió, para cuya permuta fue autorizado por R.O. de 29 de octubre de 1900 se consignan 14.362 pts  72 cts. 
  
Para  satisfacer  los  gastos  que  ocasionaron  los  desmontes  de los terrenos cedidos en premura por D. Luis Angosto para ampliación del solar dónde se construye el edificio  Escuelas  graduadas  cuyo  presupuesto fue aprobado por el Exmo.  Ayuntamiento   en 21 de septiembre de 1901 se consignan 5.145 pts  87 cts.. (37)  

Para  atender  al  completo  de  las  obras  de reforma del edificio situado al final de la alameda que se destina para la instalación de la Escuela superior se destinan 10.000 pts  87 cts. 

Para  satisfacer  al  resto  del  importe  a  que  ascendió  el  derribo  de  las  Puertas  del  Muelle y Muralla y la habitación del nuevo cuerpo de guardias, se consignan 3.148 pts 87 cts.

Sumados los cuatro apartados,  resulta un total de 32,658 pts  33 cts,  del cual 22.657 pts  46 cts representan el gasto anual en la construcción de las Escuelas graduadas.  

Sin embargo, no  fueron estos los únicos  gastos ocasionados  por la iniciativa. A modo de ejemplo, reseñamos otros dos, que por su cuantía destacan sobre el resto:  
1.- Gastos del  festejo  organizado  con  motivo  de  la  inauguración  de  las  obras  por  el  titular  del  recién  creado Ministerio de Instrucción Publica y Bellas Artes. Total: 2.014 pts  31 cts.  (38)  
2.- Gastos  correspondientes  a la  “excursión de  estudios  pedagógicos” que los Srs. D. Felix Martí Alpera y  D. Enrique Martínez Muñoz realizaron  por  varias  naciones  de  Europa  en  el  verano de 1902. Total: pts  00 cts. (39)  

Ha  de  tenerse  en  cuenta  que  el  esfuerzo  presupuestario halló continuidad en los años siguientes con la construcción de otras escuelas  graduadas,  esta  vez  para  niñas,  cuyas  obras se iniciaron en cuanto se pudieron inaugurar las de niños que estamos tratando.  

Para situar los hechos en su  medida vamos a citar una tabla relativa a los gastos de instrucción en diversos países europeos (40), justo  en  el  momento   en  que  nuestro   Ministerio  Instrucción   anunciaba  un  recorte  económico  para  su  próximo  ejercicio, contrariamente a lo que hacían nuestros vecinos europeos y a lo que el mismo Ministerio había anunciado en los últimos años.  

Obsérvese el lugar que ocupa España en la comunidad de naciones representada a continuación:

Cuadro 5

PAÍS

INVERSIÓN

......

PAÍS

INVERSIÓN

SUIZA     10 pts 30 cts ...... SUECIA       5 pts   5 cts
ALEMANIA       6 pts 75 cts ...... AUSTRIA       4 pts 25 cts
IRLANDA       6 pts 50 cts ...... HUNGRÍA       2 pts 20 cts
HOLANDA       6 pts ...... BULGARIA       1 pts 75 cts
ITALIA       6 pts ...... RUMANIA       1 pts 50 cts
FRANCIA       5 pts 90 cts ...... ESPAÑA       1 pts 38 cts
BÉLGICA       5 pts 53 cts ...... FINLANDIA       1 pts 10 cts
NORUEGA       5 pts 35 cts ...... RUSIA               75 cts

De La Primera Piedra A La Primera Clase 

A virtud de la observación del Sr. Alcalde Presidente,  el Ayuntamiento acordó autorizarle para que invite a la inauguración de las obras del nuevo edificio escolar al Exmo.  Sr. Ministro de Instrucción Publica,  Senadores y Diputados que por esta circunscripción y demás personas que por su cargo crea que deben asistir (41)

Para  la  Corporación  Municipal,  como  para una parte importante de la población cartagenera, el acto de poner en marcha la obra que  habría  de  ayudar  a  la  “regeneración”  de  su  ciudad,  gracias al influjo bienhechor de la futura escuela, no era un hecho sin importancia, fútil, sino algo de  necesidad  manifiesta,  trascendente  por  su  proyección  futura  para   todos  los  vecinos. Se  dio publicidad  al  hecho, y fue comentado en tertulias de amigos y artículos de prensa durante meses. Veamos otra cita que apoya lo expuesto (42): 

Para  poder  dar  solemnidad  al  acto de la inauguración, se dará un socorro a los pobres de la población, así como  una  mejora  en  la  comida  de  la  Tienda  Asilo.  Al  Ministro se le dará en recuerdo la paleta de plata utilizada para poner la primera piedra (43)

Tenemos  constancia  de  que  acudieron  al  acto  inaugural  el Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes,  Sr. García Alix,  el Alcalde Presidente D. Mariano Sanz Zabala, varios concejales y  numeroso  público,  pero  no  conocemos  la  presencia  de  más Senadores y Diputados.  

Puede pensarse en tres opciones:  
1.-  No hemos encontrado el documento adecuado.  
2.- No se dejo constancia de ello.  
3.- No pareció a los mencionados cargos un hecho de relevancia suficiente como para justificar su asistencia.  

Preferimos pensar que la realidad está en las dos primeras, aunque albergamos serias dudas.  

En cumplimiento del acuerdo  corporativo  de  fecha 22 de septiembre,  se dio comienzo a la obra el día 9 de diciembre de 1900, lo que la sitúa probablemente como el último hecho significativo de la Historia de la Educación en España en el siglo XIX.  

El acto de inauguración fue presidido por el Sr. García Alix en calidad de Ministro, el Sr. Sanz Zabala en representación de la Junta Local de Instrucción Primaria  y  el Sr. D. Juan Manuel Pérez Gutiérrez,  como  Arcipreste  y  cura propio de la  parroquia de Santa María de Gracia. Éste último procedió a la bendición de las obras.  
  
Tomando  (con cierta reserva)  como fuente de  información la edición del día siguiente del  Eco de Cartagena (44), sabemos que el domingo día 9 “amaneció con temperatura agradable y un sol espléndido, lo que contribuyó al contento de los presentes”. Según la misma crónica, el Sr. García Alix pronunció “un emotivo discurso”, tomado a vuela-pluma por el periodista.  

A  continuación transcribimos algunos fragmentos escogidos de su alocución (45): 

El  acto  que  hemos  realizado esta mañana es de una importancia grandísima, no tanto por lo que hoy nace, sino por el mañana, y por la semilla  esparcida,  que  con  el  esfuerzo  de  todos y nuestra constancia, dará el fruto que ambicionamos, cual es colocar a Cartagena, la ciudad levantina sin  duda  mas ilustrada, en el lugar que le corresponde en el mundo de los adelantos, en el mundo de la sabiduría.  
(...)  
Esa  ha sido la idea principalísima  que me ha inducido  a inaugurar estas obras, el que sea el primer Ministro de Instrucción Pública de España el que deposite la paletada   de  cal   para   colocar  la primera piedra de las Escuelas graduadas, las primeras de  España, cuya importancia no  tengo para  que  recomendaros.  Triste  es confesarlo Sres.;  pero nuestra  querida  Patria  esta  atrasada, no solo por falta de medios de instrucción, sino por  idiosincrasia  de  su   carácter  novelesco   y  aventurero,  muy   noble  sí,  pero  tan   poco  práctico  que despreciando  las  sendas  que  pudieran  conducirle  a  un mejoramiento y encarnando el ideal de D. Quijote, pretende demostrar su bravura arremetiendo contra las aspas de un molino de viento.  
(...)  
Yo  he  reformado  con  prudencia  la  enseñanza   sin  desdeñar   la  humilde,   porque   no  puedo   tocar  la enseñanza sin tomar como base la instrucción primaria.  

Ese  es  mi  espíritu  de  reforma  fundada  en la necesidad de que cobren los maestros de primera enseñanza, basado en un principio indiscutible, en una  teoría  irrefutable,  pues  de obra de locos se calificaría la del que pretendiese, y me serviré de una frase vulgar para mejor comprensión  de  mi  idea,  empezar  una casa por el tejado cuando su base han de ser precisamente sus cimientos.  
(...)  
Ese  es  el  fin  que  nos  proponemos  al  colocar  la   primera  piedra   de  las   Escuelas  graduadas;  junto  a nosotros están esos centros de enseñanza que representan grandezas del pasado y esperanzas del porvenir.  
Me  propongo  también llegar a la enseñanza obligatoria,  pero no por la amenaza del castigo: nada mas lejos de mi ánimo; la enseñanza obligatoria en España será un  hecho  en  época  no  muy  lejana, aun cuando con tristeza preveo que se acercan momentos de grandes luchas, llegara por convencimiento.  
(...)  
Voy  a  terminar  porque  no  quiero  molestar  más  vuestra   atención.  Dejad  que  mis   labios  modulen  los sentimientos  de  gratitud  que  brotan  de  mi  alma.  Dejad  que  rinda a Cartagena la expresión de todos mis cariños. Yo no vengo de clases elevadas ni de aquellas que se distinguen  por su fortuna; soy un modesto hijo del trabajo que cual gusano de seda ha ido tejiendo en su capullo; yo no  soy aquí  el hombre  de partido, soy el hijo agradecido que se recuesta en el regazo de  su  madre  y le dice:  Cartagena,  madre  mía todo  para ti, porque todo te lo debo.

 

Puede apreciarse en el discurso un “toque populista”,  sazonado de autoaclamación,  además de una  cierta ligereza y premura en su preparación. Asombra pensar en los tópicos quijotescos salidos del  pensamiento de tan alto personaje.  El Sr. Ministro, eso si, vaticina  con  acierto  la  implantación  de la enseñanza obligatoria, aunque falla en la temporalidad. También nos parece necesario señalar  que con los datos que hemos podido recopilar  (probablemente no sean suficientes),  no se comprende  la última frase del Sr. García Alix, ya que todo su apoyo al proyecto hasta  este  momento  ha  sido  el  acudir  a  su ciudad natal,  que también es la circunscripción electoral que le ha elegido, y honrar a los presentes con su presencia y su inflamada oratoria.  La única  ayuda que cabe considerar es la moral, pero esa no mueve las piedras.  

Existe  un  lapso  de  tiempo  de  1113  días  desde  la  inauguración  oficial  de  las obras de construcción hasta la también oficial inauguración de las Escuelas el día 27 de diciembre de 1903. Durante esos tres años,  hemos  encontrado  muy pocas referencias de la marcha del proyecto. Actualmente se están efectuando unas obras  de conservación y  mejora de la fachada  y  cubiertas del edificio. Esto  nos  ha  dado  ocasión  para  hablar  a  pié  de  obra  con  el  Aparejador Municipal, quien nos ha manifestado que al hacer una cata  en  el  solado  interior  de la primera planta, se  han  encontrado  algunas  técnicas  constructivas no habituales en esta zona en la época de la construcción. En su opinión es más que probable que se trate de una  influencia  extranjera traída aquí por el efecto centrífugo de apertura al exterior que sin duda se originó como consecuencia de la ilusión del momento. Dejemos que sea él mismo quien nos lo explique: 

El  solado  de  la  primera  planta  está  formado por vigas (IPN-220) separadas entre sí 135 cm. Sobre éstas, se encuentra una malla metálica estirada, recubierta  de  hormigón  pobre  formado  por canto rodado y mortero bastardo (cal más arena). La consistencia así obtenida es buena para la época, aunque hoy probablemente, no se consideraría suficiente.  Encima de esta capa se colocó baldosa hidráulica (sílice prensada).

En  la  Memoria  de  la  Junta  Local de Instrucción Primaria del  curso  1901-1902  (46)  se habla de la instalación ya relativamente próxima de la  Escuela Graduada de Niños, mientras que las Actas Capitulares  del   Ayuntamiento  nos   recuerdan  que   en octubre  del  mismo  año  aún  existían  puntos  no aclarados  con  el  contratista  de  la  obra,   el  Sr. Sánchez Martínez:

El Sr. Alcalde Presidente manifestó que el contratista de las obras de las escuelas Graduadas le había encargado hiciese presente que renunciaba desde luego a toda reclamación de terrenos en los solares de la calle del Príncipe de Vergara si se le hiciese inmediatamente la escritura de cesión de los citados solares.  

Después de las observaciones de algunos concejales el Ayuntamiento acordó que la Comisión de Policía urbana y el Arquitecto Municipal informen acerca del tiempo en que pueden quedar terminadas las obras de la construcción de las Escuelas Graduadas y en su visita se resolverá respecto a extender la escritura.(47)

Podemos constatar la existencia de reivindicaciones  salariales por parte de profesores dependientes del erario público, los cuales, al parecer  no estaban  conformes  con el trato  y salario  percibido  al compararlo  con sus  compañeros  de las  futuras  Escuelas Graduadas (48).  
  
También hubieron intentos de “homologar” las nuevas y las tradicionales escuelas,  aduciendo que aunque funcionasen con distinto sistema, tenían igual categoría. Esta es la respuesta que el Sr. Sanz Zabala dio al  profesor de instrucción primaria del barrio de S. Antonio Abad en marzo de 1902 : 

 

Las  Escuelas Graduadas  marcan  una tendencia: la instrucción gratuita - como lo es ya en varias poblaciones de España - y no es justo que puedan  recibir  en  ellas la enseñanza los niños pudientes, sin tener que abonar honorarios y no pueden  recibirla  en  idénticas  condiciones otros niños,  pudientes  también,  que  asistan  a escuelas de igual categoría, aunque de distinto sistema, creadas y sostenidas por el mismo municipio en cuyo termino radican las unas y las otras.(49) 

Sin embargo, a pesar de las afirmaciones del Sr. Sanz,  parece ser que al menos por un tiempo,  las diferencias se mantuvieron, y el profesor que hizo la instancia no obtuvo la igualdad con sus compañeros de las graduadas. Las diferencias eran notables en:  
1.- Nivel de instalaciones.  
2.- Presupuesto para la escuela.  
3.- Prestigio personal para el docente.  
  
Aparte de lo referido, y de la contabilidad reflejada en el apartado V  del presente trabajo solo hemos hallado  otro asunto relaciona- do con el tema que nos ocupa;  pero nos parece tan importante que hemos preferido dejarlo para el final de este capítulo y dedicar- le la atención que creemos que merece. El Eco de Cartagena hacía referencia en el mes de julio (50) a lo siguiente:

El Ayuntamiento comisiona a  dos profesores de  esta  ciudad,  de  Instrucción  Primaria  para  estudiar  en  el extranjero  los  métodos  de  enseñanza  a  fin  de  implantar  el mejor en las Escuelas Graduadas que se están construyendo. Los profesores son: D. Felix Martí Alpera y D. Enrique Martínez Muñoz

Por su parte, la Junta Local de Instrucción Primaria publicaba en agosto del mismo año lo siguiente (51): 

Honra para el  Municipio de Cartagena ha sido siempre su especial interés por cuanto a la instrucción pública se refiere, y en esta ocasión, y con motivo de la instalación ya relativamente próxima, de la Escuela Graduada de Niños, ha dado una  prueba mas de su  decidido   amor   en  dicha  materia,   acordando a  iniciativa de su Alcalde Presidente D. Ángel Bruna que los ilustrados profesores públicos D. Enrique Martínez y D. Felix Martí estudien en el extranjero la nueva organización escolar...

Los  dos  profesores  aludidos,  fueron  en efecto comisionados por el Ayuntamiento el anterior 24 de junio para efectuar un viaje de estudios, y estuvieron durante todo el verano  en  varias  ciudades  europeas  aprendiendo  y comprobando elementos (tanto textos como equipamiento) susceptibles de poderse utilizar en las nuevas escuelas.  

Hay  que  comprender  el  choque  cultural  que  hubo de suponer para ellos el enfrentarse a un sistema desconocido, en un medio cultural que les era en gran medida extraño para apreciar  mejor  cual fue la magnitud de su colaboración real al proyecto en el que estaban tan vivamente implicados. Vamos a reproducir a continuación un fragmento de la Memoria de la J.A.E.I.C. correspondiente a 1907: 

Ni el Real Consejo de Instrucción pública ni los Tribunales de oposiciones podían hacer otra cosa que juzgar,  dentro  de  los  elementos  que  se  ponían  a  su disposición,  cerca  de  la  capacidad  de  los  solicitantes, y proponer a los que considerasen más aptos. Luego, cada pensionado se las arreglaba como podía. Si alguno presentaba la Memoria, era todo  lo  que  volvía  a  saberse  de él.  No había  posibilidad  de  enterarse de sus trabajos, ni de ayudarle en ellos, ni de utilizar el fruto en beneficio directo de la cultura patria.  
Allá en  el extranjero  se  perdieron algunas fuerzas, por falta de una dirección inteligente. (...) sin orientación alguna  previa,  con  una  cultura  rudimentaria,  no  acertaban  a   veces  a  abrirse  paso   en  la  complicada, vertiginosa vida intelectual de aquellos centros docentes.  Acostumbrados  a  un  sistema  simplicista,  oficial, mecánico,  predeterminado  y  único,  la  riqueza,  la  flexibilidad,  la  pluralidad  y  ramificación  de aquellos trabajos eran para ellos, con frecuencia, antes motivo de desaliento  y confusión  que de provecho.  Sin nadie que les ayudase,  sin idea de los  instrumentos de trabajo  que a su disposición tenían, una fatal pendiente los llevaba a veces al aislamiento, a la apatía y al superficialismo. Cada cual consideraba el rincón donde trabajó como el equivalente del tipo único español, que por su educación, era para él casi axiomático...

Dejaremos que sean ellos mismos quienes nos  resuman sus experiencias;  a continuación transcribimos íntegro un oficio fechado en 5 de septiembre de 1902 presentado en el Ayuntamiento de Cartagena: (52)

Terminada  la  honrosa  misión  que ese Exmo.  Ayuntamiento se sirvió confiarnos en veinte y cuatro de junio ultimo, cumplimos el grato deber de manifestarle el modo  que hemos tenido de realizarla = Salimos el veinte y  seis  de  junio  con  dirección  a  Madrid  en el que celebramos una entrevista con el  Exmo. Sr. Ministro de Instrucción  Pública,  quien después de prometernos cartas de recomendación para los cónsules españoles de las ciudades extranjeras que figuraban  en nuestro itinerario y todas  las  facilidades  que  de  dicha  autoridad dependían, tuvo para Cartagena frases en extremo laudatorias y lisonjeras por las múltiples pruebas que viene dando  de  su  amor  a  la  cultura  y  especialmente  por  la que motivaba nuestro viaje. También visitamos el Museo  Pedagógico,  la  Escuela  Normal  y  los  centros  de  enseñanza  primaria  oficial  que  mas  boga han alcanzado en el corte, entre los cuales los Jardines de Infancia  que tan acertadamente dirige el Sr. Bartolomé de Mingo merecen cita especial por  lo  larga  y  provechosa  que  en  ello fue nuestra visita. Y por conocer lo mejor que en este grado de la enseñanza pública hay en España al menos  de  los  que  por  tal  se  tiene, nos dirigimos a Bilbao,  cuyas escuelas  nos  parecieron  magníficas  por fuera, absurdas y anacrónicas por dentro reveladoras  del  interés  extraordinario   que  por  la  educación  popular  siente  aquel  pueblo,  también  del escaso   acierto   con  que  ha  procedido   en  tan  importante  servicio  publico  y  ante  las  cuales,  al  nacer mentalmente  una  comparación  en  aquellos  momentos  inevitable,  apreciamos  el  mérito   de  la  empresa acometida  por  Cartagena   al  iniciar   no  por  imperio  de  la  ley,  sino  por  propio  y exclusivo  impulso la organización de Escuelas Graduadas = Y pasamos a París dónde  no  nos  conformamos  con  una inspección rápida y superficial, sino que proponiéndonos  hacer una  constatación  detenida y  directa de la  vida escolar francesa, permanecimos días enteros en las  escuelas  mas  modernas  y  mejor  organizadas,  asistiendo a las clases, a los recreos, a los pequeños talleres, a las comidas, a  las  juntas  de profesores, y recogiendo cuantos datos y antecedentes pudieran  completar  nuestro  estudio.  También aprovechamos nuestra estancia en París para visitar el Museo  Pedagógico,  las escuelas profesionales de uno y otro sexo y las librerías de  educación, en  donde  mejor  aún  que  en  las  escuelas pudimos examinar el  mensaje escolar hoy más  recomendado y moderno material de enseñanza = De París fuimos a Bruselas, y  por  una  carta  que  nos  proporciono  el  Sr. Cossio, Director  del  Museo  Pedagógico  de  Madrid,  para  el  ilustre  pedagogo belga Mr. Sluys, los centros docentes  que  nos  importaba  conocer,  quedaron  abiertos  para  nosotros, y ni hubo clase que no viéramos funcionando,  ni  dependencia  escolar  que  no  pasara  por  nuestra  vista. La  escuela  normal que con éxito admirable dirige  el  citado  Mr. Sluys,  los  jardines  de  la  infancia  o escuelas de párvulos, las elementales y superiores de niños de ambos sexos, las escuelas menajes  y las de niños (d´anierés)  todas ellas fueron objeto de nuestra atención detenida, cariñosa  y entusiasta,  pues en ella aparte de un recomendable sentido práctico y  realista  dado  a  la  enseñanza,  aprendimos  muchas  cosas  y  vimos  desarrolladas  y  encarnadas  en  los organismos escolares,   teorías  pedagógicas  que  no han pasado de la esfera del libro o de la cátedra, aún en países muy adelantados = Las clases de estas escuelas son pequeñas y muy poco numerosas, muy grandes los campos o patios de juegos; los baños y la gimnasia  para  todos  los  niños  y  con  instalaciones  modernas  y lujosas; el  trabajo  manual  educativo  muy  extendido  y  variado, conexionado  siempre  con el  dibujo  que sistemáticamente  se  da  aprés nature;  el  canto  escolar  patriótico y esa tendencia a ser producido en masas corales infantiles; las excursiones y los viajes escolares y  todas  las  asignaturas  dadas  sin  libros y sin textos con procedimientos intuitivos que ofrecen al niño, las cosas que  estudia  o su  reproducción  fiel y por medio de diálogos, animados  discretos,  socráticos,  que  despiertan  el  espíritu infantil y hacen la enseñanza viva y fecunda = Continuando  el  itinerario  que  nos  habíamos  marcado,  llegamos   a  Alemania,  y   en  Colonia, Düseldorf, Frankfurt, y Stuttgart,  realizamos  una  labor  análoga a la llevada a cabo en Bruselas y París y que dio por resultado una multitud de  provechosas  observaciones que por su abundancia no podemos concretar en documento tan breve como es esta comunicación.  Solo  haremos contar aquí las impresiones y recuerdos que de Alemania conservamos, nuestra gratitud al cónsul de España  en  Colonia,  Sr.  Moral  y Cañete, quien además de pedir y alcanzar  personalmente  la  autorización  que  necesitábamos  para  penetrar  en  aquellas escuelas, nos acompaño en  nuestras  visitas,  nos  obsequio  con  esplendidez y no nombró ni una sola vez a Cartagena, sin prodigarle toda suerte de alabanzas por su iniciativa  de  mandar  maestros  al  extranjero = En Suiza  estudiamos  la  organización  de  la  enseñanza  primaria  en  Lucerna,  Zurich,  Berna  y  Ginebra  y si numerosas son  las  escuelas  con  pretensiones  de  palacio,  casi  todas,  emplazadas  en  las  afueras  de  las poblaciones,  entre  árboles  y  envueltas  en  un  ambiente  de tierna poesía, más notable,  más de admirar es aún  el trabajo  que en  ellas  se  produce.  En  Laussane,  asistimos  varios  días  a  las  clases  de  la  Escuela normal  de  trabajos  manuales  que  dirige  el  pedagogo  suizo Lachams y en las oficinas del consejo federal recogimos folletos, libros y todos los informes que  consideramos  útiles.  Al  llegar habían dado ya comienzo las vacaciones caniculares. Sin detenernos más que unas horas en Turín y  Milán  para  visitar  las  escuelas  y examinar el menaje, marchamos a Ripatransone,  en donde permanecimos 8 días,  asistiendo a  las  clases  de trabajo manual de aquella  magnifica escuela y  recibiendo las provechosas lecciones y consejos cariñosos de su ilustre  Director. Y  las  impresiones  nuevas  recogidas  allí  fueron  muchas,  nos  permitieron  contemplar nuestro pensamiento de lo que deben ser los pequeños talleres de nuestras Escuelas graduadas y  los trabajos manuales que en ellas se han de dar. Cartagena que  en  tantas  iniciativas  de  carácter pedagógico ha sido la primera en España, la primera también en organizar el trabajo manual en sus escuelas conforme a los últimos y acreditados procedimientos y si en aquellas iniciativas fue  imitada por otras ciudades, en ésta podrá ofrecer a los maestros españoles o de la región levantina al menos excelentes clases de trabajo manual, que les sirvan de  orientación  y  de  modelo.  Y  acaso,  como  ya  nos  indicó  el  digno  Alcalde  Presidente  de esta Exma. corporación, en la conferencia que con él celebramos a nuestro  regreso, acaso diera  alcanzar con  el tiempo mayor  desarrollo  con  la  organización  en Cartagena de una escuela normal de trabajos manuales que fuera para España la Ripatronsone es para Italia. Desde la citada  población italiana emprendimos nuestro regreso a Cartagena = Manifestamos para terminar, que  hemos  adquirido  en  el  extranjero  libros  y  folletos  de  gran interés y algunos modelos de menaje, que junto con el sobrante de la cantidad que recibimos para los  gastos de nuestra excursión entregamos al Exmo. Ayuntamiento,  al tiempo de  presentar  nuestras  cuentas = Lo que acabamos de escribir no es una reseña completa del viaje,  sino  una  idea ligerísima del mismo = El fruto y la exposición detallada de todas nuestras observaciones aparecerán pronto  en  un libro que tendremos el honor de dedicar a esa Exma. corporación = Y a una última manifestación = El Ayuntamiento  de  Cartagena nos dio una muestra de confianza que fundamente; acaso de  hacer  otra  designación  hubiera  mandado  por Europa maestros más inteligentes y mejor preparados que nosotros; pero maestros que desempeñen su cometido con mejor voluntad, con más entusiasmo, con mayor actividad que nosotros, ni pudo encontrarlos el Ayuntamiento de Cartagena ni los encontrará Ayuntamiento alguno de España.

El Ayuntamiento  dio si visto bueno a lo expuesto y tomo tres decisiones por acuerdo mayoritario:  
1.- Que  el  libro  o  memoria  que  han  de publicar los citados profesores se imprimiese por cuenta de los fondos municipales (ver imagen anexa). 
2.- Solicitar  a  la  superioridad  la  creación  en  Cartagena  de  una Escuela Normal, autorizándose al  Sr. Alcalde para que practicase las  gestiones que creyese convenientes.  
3.- Proponer  a  los Sres. Martí Alpera y  Martínez Muñoz para su ingreso en la orden civil de Alfonso XII.  

No  tenemos  constancia  de  que se alcanzase ningún resultado positivo en las  dos  últimas  mociones.  El  Ministerio  de  Instrucción  Pública y Bellas Artes comunicó al Ayuntamiento de Cartagena lo siguiente (53) : 

Real  Orden  en  que  se  le  felicita  por  S.M.  el  Rey  (q.D.g.) por la acción de mandar a D. Enrique Martínez Muñoz y D. Felix Martí Alpera como comisionados para que estudien  en las Naciones más adelantadas cómo funcionan las  escuelas en todos los grados  de  la  enseñanza  primaria,  preparando  así  materiales  valiosos que aplicados en las escuelas de Cartagena y especialmente en sus graduadas,  próximas a funcionar,  han de hacer  de  aquellos  establecimientos  docentes una excepción honrosa en España, digna de alabanza y de ser imitada por cuantos se interesan y tienen obligación de colocar muy alta la cultura patria.

 

Aquí  quedó  también  su  cooperación para con el proyecto, al menos en lo que respecta a la documentación que hemos revisado. Hay  que  tener  también  en  cuenta   que  desde  el  6  de  Julio  de  1900, García Alix, mediante un Real Decreto, concedía a los Profesores  numerarios  y  supernumerarios  de  Escuelas  Normales  la   posibilidad  de  obtener  licencias,  con  todo  el  sueldo, anunciando  además  que  el  Gobierno  los  auxiliaría  con  una  subvención  cuando  hubiera  fondos  disponibles.  Así  mismo, el Reglamento orgánico de primera enseñanza, aprobado en  la  misma  fecha,  da  a  los  Rectores  la  facultad  de  conceder  a  los maestros  y  auxiliares  de  las  escuelas públicas  licencias, de hasta por un año, para perfeccionar sus estudios en el extranjero, pudiendo los solicitantes elegir el punto o puntos donde quieran residir. No hemos encontrado justificante alguno de que en nuestro caso el Gobierno diese sueldos o subvención alguna.  

La prensa local,  sin embargo,  siguió tratando el tema esporádicamente, no con profundidad pero si con una actitud de esperanza, propia de quienes valoran una idea. Como ejemplo veamos unas líneas del Eco de Cartagena (54): 

Los profesores que han ido  al extranjero a estudiar  la enseñanza han traído un caudal de conocimientos que transmitirán a sus discípulos cuando halla lugar, es decir, cuando dispongan del campo que ofrece la escuela graduada... 

En el último trimestre de 1902, se produce un hecho que va a tener en el futuro consecuencias beneficiosas para la enseñanza y la “regeneración escolar”  en el municipio.  Nos  referimos  a  la renovación de la Junta de Instrucción Pública de Cartagena, afrontada tras la reforma del Conde de Romanones. Formaron esta Junta los siguientes (55):  
- Alcalde Presidente: D. Ángel Bruna.  
- Sindico Municipal: D. Rafael Cañete y Colón.  
- Cura párroco de  Sta. María de Gracia: Dr. D. Juan Manuel Pérez Gutiérrez.  
- Subdelegado de Medicina: D. Joaquín Sandio del Río.  
- Director de la Escuela Superior de Industrias: D. Felix    Martínez.  
- Tres padres designados por la alcaldía.  
- Dos madres designadas por la alcaldía.  

De este equipo, tendrán una mayor importancia  posterior en la enseñanza los Sres. Bruna y Martínez.  

Las  obras  se  terminaron  prácticamente  para  que  las visitase  S.M. el Rey Alfonso XIII en su estancia en Cartagena en junio de 1903. Así nos lo relata el cronista del Eco de Cartagena (56): 

Las Escuelas Graduadas,  (....), han sido terminadas para que las visite el Rey y para que los forasteros que las vean aprecien lo que se puede hacer cuando se tiene voluntad.

Puede  apreciarse  un  cierto “tufillo” a orgullo elevado de tono, dando la impresión de que era, en ese momento, más importante la opinión del forastero o bien la lisonja fácil,  que la misión que las escuelas habían de cumplir.  Sin embargo, no todo son felicitacio- nes y buenas noticias;  también encontramos  quejas y críticas en esta misma época.  Baste como ejemplo el siguiente fragmento de un artículo publicado en 1903: (57) 

Se dice y no solo se dice sino que se afirma, que las Escuelas graduadas no se inauguran a su debido tiempo. ¿Por que?.  Porque  no  hay  material.  Nosotros  hemos visto alguno en la secretaría del Ayuntamiento: unos modelos de mesas para niños de distintas edades, pero parece que no hay más que eso...

A pesar  de esas  criticas,  por otra parte justificadas, la Corporación municipal había hecho cuanto estaba en su mano para que el proyecto se pusiese en marcha al iniciarse el curso escolar 1903-1904. (58)

Acabadas  las  obras, se trató de adquirir el material; y como algunos concejales juzgaron que era insuficiente el plazo que quedaba hasta la apertura de  curso para  adquirirlo conforme al procedimiento  de  contratación pública  se acordó pedir la excepción de subasta.(59) 

Es más, el Sr. Jorquera pedía en aquella sesión que a ser posible,  fuese  lujoso  el  menaje  de la escuela, por entender  que si hay alguna cosa en la que no se deben hacer regateos es en el material de enseñanza. (60)

Es  más,  por  acuerdo  municipal  de  junio  de este  mismo año,  se notificó a los profesores que habían de trabajar en las nuevas escuelas su cambio de destino: (61)

... los maestros públicos que debían comenzar el curso en las Escuelas graduadas, se despidieron al entrar en vacaciones, de los locales que ocupaban las antiguas escuelas.

Con  fecha  posterior  solo  en  tres días al artículo  referido  anteriormente,  el  concejal,  D. Francisco  Jorquera  llamó de nuevo la atención del Ayuntamiento  sobre la falta de mobiliario de las Escuelas,  por  cuya  causa  no  habían  sido  inauguradas. (62) Este concejal recalcaba los graves perjuicios que se estaban ocasionando a los alumnos que habían de concurrir a ellas, y se pretendía que el Alcalde se comprometiese personalmente a poner remedio a la situación. Dieron también su opinión los concejales D. Juan Julián Oliva y D. José Moncada y el Ayuntamiento acordó que la Junta de Instrucción Pública tomara las medidas pertinentes a fin de que el centro de enseñanza pudiese funcionar desde el primero de octubre siguiente.  

No sabemos la fecha  exacta en que dieron comienzo las clases, pero sí que ha de estar comprendida entre el 10 de septiembre y el 10 de octubre de 1903. En efecto, con esta última hemos hallado en las Actas Capitulares lo siguiente: (63)  

El  Sr.  concejal  D. Francisco  Jorquera  propuso  a la corporación se consigne en actas un voto de gracias al señor  Alcalde  Presidente accidental por las  gestiones  realizadas para que hayan sido inauguradas las clases de  las  Escuelas  Graduadas,  a  la  vez  que  por  sus  acertadas disposiciones ordenando la construcción del mobiliario que falta en el edificio. 

La inauguración oficial si tiene un momento preciso: El día 27 de diciembre de 1903.  

El  Alcalde  accidental  D. Obdulio  Moncada  y  Calderón  escogió el acto solemne de la distribución de premios a los niños por la Junta de Primera Enseñanza: (64) 

En cuanto a Cartagena, segura está la Junta de que en lo sucesivo solo elogios merecerá todo lo concerniente a la Instrucción. Las Escuelas Graduadas son una garantía verdadera de éxito .  
(...)  
Nos limitaremos exclusivamente a excitar el celo de los dignísimos profesores  que   tienen   a   su   cargo  las Escuelas Graduadas, para  que  uniendo  a  las  bondades  del sistema sus trabajos, su fe y hasta sus desvelos, puedan  el  día  de  mañana  obtenerse  los  resultados  positivos  a  que  se  hace  acreedor  el  Municipio  de Cartagena...

Una  escuela no puede funcionar sin profesor, y la organización graduada necesita también de su magisterio. Por esta causa, hubo de efectuarse una reforma en la plantilla de las nuevas escuelas. Desde esta reforma figuran,  aparte de los profesores titulares, los profesores auxiliares, que pasan a ser poseedores de  plaza. Los  haberes  que  percibieron  a  partir del primero de enero de 1904 fueron de 748 pts anuales, mas 250 pts de gratificación (65). Son los siguientes Profesores auxiliares generales:  
D. Jerónimo Giménez Bas.  
D. Miguel Vázquez Martínez.  
D. Jesús Carrillo del Valle.  
D. Federico Martínez Rubio.  
D. Carlos Múgica.  
D. Feliciano Sánchez Saura.  
Profesor auxiliar para la clase de dibujo D. Miguel Díaz Spottorno.  

De  esta  manera, la idea de Martínez Muñoz con la que iniciábamos el capitulo III de este trabajo: “La enseñanza en Cartagena no existe y hay que crearla”, empezó a verse realmente cumplida. 

Con La Rapidez De Un Fuego De Pólvora

 

Cartagena  está  dando una lección a España, y yo me descubro ante Cartagena. Sería preciso que su ejemplo cundiese, que se propagase con la rapidez de un fuego de pólvora 
Joaquín Costa (66)
La  ciudad  entera  debió  sentirse orgullosa de sus graduadas. Fruto de este contento, fue la planificación de nuevas escuelas que permitiesen  ir  transformando  lo  más  deprisa  posible  la  organización  escolar preexistente.  Antes incluso del comienzo de las clases en las de la calle Gisbert, el Ayuntamiento (67):
... acordó  autorizar  a  la  comisión  de Instrucción Publica para que de acuerdo con el Sr. Alcalde Presidente atiendan  a  los  niños  que  no  pueden  asistir  por falta de local a las Escuelas Graduadas y que se ordene al Arquitecto Municipal que con la mayor urgencia  proceda  a  la  formación del proyecto y presupuesto para la construcción de otro edificio Escuela en los terrenos que posee el Ayuntamiento Ensanche

 

Antes  de  dos  meses,  el  Sr. Rico  Valarino  había cumplido el encargo y el Alcalde presento a comienzos de diciembre (68) a la corporación  el  presupuesto,  memoria  y  planos  para  la construcción de ese segundo edificio. El montante fue de 88.350 pts. El pleno municipal le dio su aprobación.  

A  mediados  del  mismo  mes,  el Sr. García Segado, contratista de obras en esta ciudad presento una instancia con un pliego de condiciones para la aceptación de las obras (69): 

 

... D. José  García  Segado,  de  esta  vecindad,  expresa que habiendo  examinado el proyecto formado por el Arquitecto Municipal para construir en los terrenos del Ensanche el  segundo  edificio  Escuelas  Graduadas y aceptando en todas sus partes, el presupuesto, memoria, planos y pliegos de condiciones del citado proyecto, se  compromete  a  ejecutar  las  obras  comprendidas  en  el  mismo, a  cambio  de los terrenos que ocupa el antiguo  matadero  y  sus  ensanches  por  el  precio  de  tasación pericial y la diferencia que pueda resultar la percibiría el peticionario en metálico durante los años 1905 y 1906.

 

El Ayuntamiento  acordó  antes de dar el visto bueno pedir el informe pertinente a la Comisión de Policía Urbana. De todas formas, estaba clara la intención de construir en el plazo más breve posible el edificio que prolongue la acción emprendida en 1900. Prueba de ello es el que antes incluso de la  presentación del nuevo proyecto por el Arquitecto Municipal, ya la corporación ha invitado a la inauguración de las futuras obras a los ministros Bugallal y García Alix (70).  

En otras localidades de la región, también prendió la llama reformista.  

En La Unión,  que vivía  sus  momentos  de  máximo  esplendor económico y cultural, un alcalde especialmente preocupado por la cultura, D. Jacinto Conesa, ordenó al Arquitecto Municipal  D. Pedro  Celdrán  un  proyecto, que de haberse materializado, hubiese llegado a ser uno de los mejores de toda Europa. Un cambio en la política municipal hizo que se perdiese para siempre (71).  

En Murcia, también se inició prontamente un movimiento encaminado a la progresiva transformación del sistema escolar tradicional por el nuevo,  basado  en  la graduación. Ya en 1902, D. Enrique Martínez Muñoz entabló conversaciones con el Alcalde D. Gaspar de la Peña, el cual acogió tan entusiásticamente el proyecto que lo impulsó hasta las alturas del poder, (72).

 

consiguiendo, por  la mediación  valiosísima de los Sres. García Alix y Cierva Peñafiel, que se dispusieran los medios económicos para la construcción  de las cuatro  magníficas escuelas que se edificaron en la capital de la provincia

 

Hemos  encontrado dos artículos que definen  claramente cual  era  el  ideal  de  escuela  que  defendían  estos propagandistas de 
principios de siglo (73),  pero dadas las pretensiones  de este trabajo, escapa a nuestras posibilidades su transcripción. Queremos dejar  constancia,  eso  si,  de  la  inquebrantable voluntad que parece asistir al Sr. Martínez Muñoz en el asunto relativo al cambio progresivo  del  sistema  de  educación  “del  niño  por  el  niño” (véase capítulo III) al de una enseñanza científica en el marco de la escuela graduada.  

En  Cartagena,  al  igual  que  en Murcia, se penso en lo necesarias y bien recibidas que serían todas las ayudas que llegasen, de carácter económico, o de cualquier otro tipo. Probablemente  recordarían  los  ediles  cartageneros las encendidas palabras del Sr. García Alix pronunciadas tan solo tres años antes al colocar la primera paletada de cal en las Graduadas de la calle Gisbert (74) y por eso elevaron  una  instancia  al  Ministro  de  Instrucción  Pública solicitando la presupuestación de alguna cantidad (75): 

 

Se  dio  lectura  de  un  proyecto  de  instancia  que  el  Sr. Alcalde Presidente dirige al Exmo. Sr. Ministro de Instrucción Pública, en solicitud de que atendidas las  razones  expuestas en ella acuerde el Gobierno de S.M. consignar en los  presupuestos  del  Estado  alguna  cantidad  para  subvenir al mejoramiento de las Escuelas Graduadas  de  esta  ciudad,  bien  sea  para  la  instalación  de  una  cantina donde se facilite comida gratis a los niños pobres, o al establecimiento de trabajos manuales.

 

Tenemos  la  seguridad  de que se tramitó la instancia, pero no de que surtiera el efecto buscado; al menos a corto plazo.(76)  
  
Creemos  que  es  ya  momento  de  dejar  pasar unos años y ver de una manera global  cual  fue  la  consecuencia  real  de  tan  generoso  impulso  en favor de la educación.  

Vamos  a  centrarnos  en  Cartagena, año de 1928. El siete de octubre del citado año,  se celebra  un brillante acto para conmemorar el vigésimo quinto aniversario las  clases  en  las   primeras  graduadas.   Asistieron  las  primeras  autoridades locales  y  provinciales  relacionadas  con  la educación, y se pronunciaron varios discursos  que  fueron  reproducidos  en  gran parte por la prensa. De entre otros, hemos  tomado,  por  su  interés  para  este  trabajo,  algunos  fragmentos  de  lo expuesto por D. Enrique Antón Cano: (77)

 

... una  vez  creadas  estas escuelas, se produce una reacción favorable para la enseñanza local, y se crean las tres  escuelas  graduadas  de  niñas  y  el  instituto  de  segunda  enseñanza;  se  reforman  las  escuelas  de la Misericordia;  se  funda  el  comedor  infantil  en  1918,  surgiendo  con  el  una de las obras más genuinas de Cartagena, la Casa del Niño que recoge en sus comedores a cientos de ellos que  ampara y a los que educa en maravillosa obra de caridad y cultura. 
(...) 
Esta benéfica institución está construyendo un nuevo grupo (.....) que dedicara clases para complementarias y de aprendizaje. 
(...) 
...la  Comisión de Instrucción Pública  ha procedido a la construcción de escuelas,  mejoramiento de locales y adquisición de terrenos para aquellas 
(...) 
En la  antigua  Lonja se  ha construido un grupo escolar, ocupando provisionalmente por el Instituto Nacional de 2ª enseñanza, mientras se construye el gran edificio que está en obra,  destinado para dicho establecimiento y  otros de enseñanzas superiores y especiales. Construcción de una escuela en  Los  Dolores.  Adquisición del  Palacio de Rubio en el Algar,  para escuelas nacionales y casa-habitación para los  maestros. Adquisición de  otro  edificio  y  jardín  para  escuelas  de  niñas  y  niños en Los Barreros.  Aceptación de un solar para la escuela graduada de Los Molinos. 
(...) 
Adquisición de un solar para graduada de niñas en el mismo barrio.  Adquisición de solares  para los mismos fines  en  San  Antonio Abad. Adaptación del edificio municipal de La Media Legua para la  escuela de niñas. Construcción,  con  la  cooperación  del  pueblo,  de  una escuela de niños en los Puertos de Santa Barbara, y otras  en  Cuesta  Blanca,  etc.  En  las últimas creaciones de escuelas, hechas por el Ministerio de Instrucción Pública, se han recabado para Cartagena 21 nacionales  
(...) 
Se tienen solicitadas 31 más,  de ellas 26 en construcción  de nuevo edificio,  habiendo ofrecido  este Ayuntamiento los solares y 52.000 pts. 
(...) 
...si  como  es  de  esperar,  se  consigue la creación de las nuevas escuelas nacionales solicitadas para niños, niñas y párvulos, tendremos en el termino municipal más de 200 escuelas.

 

Como  puede  apreciarse,  el  esfuerzo  efectuado  ha sido grande, pero los logros no han quedado rezagados. Además de lo dicho hasta  ahora,  queremos  exponer,  como  colofón,  cuatro actividades distintas pero excepcionales por su significación educativa y social: (78)  
1.- La escuela ambulante, como ensayo para  intentar  erradicar  definitivamente el  analfabetismo,  adaptándose a  aquellas pobla- ciones y caseríos dispersos donde no era ni es posible ubicar una escuela de carácter permanente.  
2.- El establecimiento de clases especiales para adultos reclutas, que tenia como  finalidad el que ningún cartagenero ingresara en el ejercito sin tener al menos asimilados los rudimentos  de la  lectoescritura. Puede, a  nuestro  juicio, entenderse esto como una anticipación de la actual “extensión cultural” de las Fuerzas Armadas.  
3.- La  creación  de  “becas”  por  parte  del Ayuntamiento para dotar de auxilios económicos a aquellos alumnos que teniendo una “muy clara inteligencia o gran fuerza de voluntad”  no  dispongan  de medios con los que sufragarse los estudios. En el caso de los alumnos  de  magisterio,  existían  10  escuelas  por  ellos  regentadas,  ubicadas  en  pequeños  lugares  y subvencionadas por el municipio. Además de estas 10, existían otros 20 pensionados.  
4.- Las gestiones encaminadas a la creación de bibliotecas. Se  consiguió  que los Sres. Castillejo y Suárez Somonte, Ministro de Instrucción Pública y Director General de Primera enseñanza respectivamente enviará las veintisiete primeras bibliotecas hasta ese momento en toda España.  

Se ubicaron una en la Casa del Niño y las otras en las Escuelas Graduadas de la calle Gisbert. 

 

 

Notas:      (1) Existe la percepción generalizada de que “el sistema no funciona”, o al menos no funciona como debiera.   (2)  Yvonne Turín (pag. 355).    (3)  Manuel de Puelles Benítez (pag. 244).  (4) Colección Legislativa, tomo VI, vol. 2°, 1900 pp 542-547.   (5) Obispado de derecho, no de hecho ya que desde mucho antes los obispos tenían su sede episcopal en Murcia.    (6) En 1900, Murcia contaba con un censo de 111.539 y Cartagena 99.871 Hª de España.  Tuñón de Lara,  Vol. 8, pag. 323.   (7) Conferencia dad por el Sr. Martínez Muñoz en la Sociedad Económica de Cartagena, publicada por la misma en 1912. El primer antecedente legal de escuelas de tipo graduado se sitúa en 1889, como escuelas anejas a las Normales.    (8) (11) (12) (13) (15) Memoria publicada en “El Mediterráneo” el 25/08/1899.    (9) Memoria de 1894; Artículos en el Mediterráneo , en el Eco de Cartagena, etc.      (10) De 1898.    (14)  Series de artículos editoriales publicados por el Eco de Cartagena y el Mediterráneo desde 1895 hasta 1900.    (16) (18) Datos referidos a estadísticas de 1892.    (17) Presupuesto de la Junta Local de E.P. 1896.    (19) Enrique Martínez Muñoz 1899.    (20) Datos referidos a 1898. Fuente: Anuario del Gobierno Civil y Junta Provincial de Instrucción Pública.     (21) Memoria publicada en “El Mediterráneo” el 25/08/1899.     (22) Tomadas del Eco de Cartagena y El Mediterráneo entre 1.898 y 1.900.      (23) Tomada de una carta que el Sr. Costa escribió al Sr. Martínez Muñoz en 1900. Puede buscarse en el libro de Antonio Puig Campillo: Costa y las escuelas graduadas de Cartagena editado en 1911.   (24) Antonio Puig Campillo: Costa y las escuelas graduadas de Cartagena. 1911.    (25) ( 26) Ver José Castro Plazas: La iniciativa de Cartagena 1928.    (27) (31) (34) Ver: Libro del Patrimonio de Cartagena y Catalogo de los bienes propios del Exmo. Ayuntamiento. Autores : Manuel Martínez de Azcoitia, José Mediavilla y Federico Lasal. 1924.     (28) Ver: Cartagena al Maestro de Escuela. 1968 Autor: Eduardo Cañavate Navarro (Cronista oficial de Cartagena).    (29) Ver: Cartagena 1874-1936. Transformación Urbana y Arquitectura Editora Regional de Murcia 1988.    (30) La revista “La Construcción Moderna” decía del Edificio: “las dependencias son grandes, ventiladas, recibiendo a torrentes la luz por grandes ventanas como manda la higiene”.     (32) El mismo texto, con prácticamente nulas variaciones se repite a cada apunte mensual.     (33) (35) Presupuesto Ordinario del Ayuntamiento de Cartagena 1901.    (36) Ver: Presupuesto Ordinario del Ayuntamiento de Cartagena para 1902; pag. 124. Imprenta de Marival Ventura, 1902.     (37) En las Actas Capitulares del Ayuntamiento, de 1902, folios 253 reverso y 254, con fecha 11 de septiembre encontramos lo siguiente: El Sr. Alcalde-Presidente presenta una moción por la que se solicita “gestione acerca del Exmo Sr. D. Luis Angosto Lapisburu la cesión onerosa o gratuita de la parte necesaria de los terrenos de su propiedad, adjuntos a los de las citadas escuelas que sean necesarios para la expresada ampliación del patio”.     (38)  Actas Capitulares de 1900, 13 de Diciembre. Folio 334: ”El Ayuntamiento autorizo al Sr. Alcalde para que con la Comisión de Hacienda vea la forma de atender al pago de dicha cuenta”.    (39) Actas Capitulares de 1902. 13 de diciembre. Folio 355. “Por el Sr. Alcalde-Presidente se presento la cuenta de los gastos correspondientes a la excursión de estudios pedagógicos que los Profesores de primera enseñanza de esta ciudad D. Félix Martí Alpera y D. Enrique Martínez realizaron en el extranjero por acuerdo de la corporación  municipal el 21 de junio ultimo cuya cuenta asciende a la suma de dos mil seiscientas cuarenta y ocho pesetas. El Ayuntamiento acordó prestar su aprobación a la citada cuenta y que el importe de la misma se abone con cargo a la partida de impuestos del presupuesto corriente, dándose las gracias a los referidos profesores”.    (40)  Ver el Eco de Cartagena, 4/03/1903.   (41) Actas Capitulares del Ayuntamiento de Cartagena. Folio 282 Fecha 15 de noviembre 1900.    (42) Actas Capitulares del Ayuntamiento de Cartagena. Folio 317 Fecha 8 diciembre de 1900.    (43)  El Eco de Cartagena, recoge en su crónica del día 10 de diciembre que esa primera paletada fue de cal, no de arena.    (44)  Ver Eco de Cartagena del 10-/02/1900.    (45) Ver Eco de Cartagena de fecha 10-12-1900. En el mismo diario y fecha se aclara que el Sr. Ministro llego en el tren correo procedente de Madrid solo unas horas antes.    (46)  Publicada el 17 de agosto de 1902.    (47)  Actas Capitulares del Ayuntamiento de Cartagena de 1902. Folio 270 reverso. Fecha 4/10/1902.    (48)  Actas Capitulares del Ayuntamiento de Cartagena 1902. Fecha: Marzo de 1902. Piénsese que hasta 1911 no se publica la R.O. sobre Organización de las Graduadas y hasta 1918 su Reglamento .   (49)  Eco de Cartagena, 26 de marzo de 1902.     (50)  Eco de Cartagena, 3 de julio de 1902.   (51) Memoria de la Junta Local de Instrucción Primaria 17 de agosto de 1902.  
(52)  Actas Capitulares del Ayuntamiento de Cartagena 1902 Folios del 245 al 249. Fecha 6/09/1902.     (53)  Actas Capitulares del Ayuntamiento de Cartagena. Folios 257 reverso y 258. Fecha 18/09/1902.    (54) Eco de Cartagena, 22 de septiembre de 1902.    (55) Eco de Cartagena, 9 de octubre de 1902.    (56) Eco de Cartagena, 23 de junio de 1903.    (57) (58) Eco de Cartagena, 7 de septiembre de 1903.    (59) En estos casos, subastas “a la baja”.    (60) Encontramos en las Actas Capitulares del año 1903, en el folio 248, fechada en el 6 de agosto, el presupuesto de gastos presentado por el Sr. Rico Valarino para la adquisición de mobiliario para la escuela, por un total de 6329 pts. En las mismas fecha y sitio, el Ayuntamiento aprobó este presupuesto y acordó elevar instancia al Sr. Gobernador civil Provincial, pidiendo la exención de subasta del citado mobiliario.     (61) Eco de Cartagena, 7 de septiembre de 1903.    (62) Actas Capitulares de 1903. Folio 28. Fecha 10 septiembre 1903.    (63) Actas Capitulares de 1903. Folio 311. Fecha 10/10/1903     (64) Memoria de la Junta de Primera Enseñanza de Cartagena. 27 diciembre de 1903.   (65) Actas Capitulares de 1903. Folio 405. Fecha 26/12/1903.     (66) Ver numero especial del Eco de Cartagena de fecha 8/12/1900.     (67) Actas Capitulares de 1903. Folio 312. Fecha 10 de octubre de 1903.  
(68) Actas Capitulares de 1903. Folio 376 reverso. Fecha 3 de diciembre de 1903.    (69) Actas Capitulares de 1903. Folio 396 reverso v 397. Fecha 17 diciembre de 1903.    (70) Ver numero especial del Eco de Cartagena de fecha 8/12/1900. Artículo de  José Castro Plazas.      (71) (72) Ver numero especial del Eco de Cartagena de fecha 8/12/1900. Artículo “La iniciativa de Cartagena".     (73) Pueden encontrarse en “El Correo de Levante” de 4 marzo de 1902, firmado por D. Enrique Martínez Muñoz y en “El Liberal” en carta abierta del mismo autor a D. Luis Díez  Guirao de Revenga al reiniciarse la campaña pro-construcción de escuelas.    (74) Ver edición del Eco de Cartagena de 10 diciembre de 1900.    (75) Actas Capitulares de 1903. Folios 29 octubre de 1903.     (76) Esto podría deberse a un fenómeno de “centralismo periférico”.     (77) , (78) Memoria de D. Enrique Antón Cano, publicada por D. José Castro Plazas. Memoria publicada en “El Mediterráneo” el 25/08/1899.