Análisis del libro de Física de Adolphe Ganot editado en 1871

     La segunda enseñanza tuvo, como ahora la secundaria y más el bachillerato, el carácter de servir como preparación para el acceso a carreras universitarias y también el ofrecer una educación general para la vida.  Esencialmente, el problema consistió -y consiste- en que se favorece, desde todos los estamentos, mucho más la consecución del primero de los objetivos.  Si la segunda enseñanza se concibe primordialmente como preparación para un nivel superior, el currículum vendrá predeterminado por las exigencias de contenidos que se establezcan desde ese nivel y la orientación del programa conducirá inexorablemente a una metodología esencialmente expositiva, con el libro de texto como principal recurso y un aprendizaje centrado en el recuerdo de la lectura del texto y la exposición. Este es el modelo universitario que se impuso. Por tanto el libro de Adolphe Ganot "destaca" por su carácter enciclopédico, abordando todas y cada una de las distintas partes en que se dividen estas materias. Pero el volumen de contenidos tratados era excesivo, pareciendo más apropiados para estudios de Facultad universitaria que para la enseñanza secundaria. Es casi seguro que no se pudieran desarrollar los contenidos. Otro problema es que lo que se trata no está, como veremos más adelante, debidamente actualizados y en algunos casos aparecen ciertas confusiones. Apenas plantea ejercicios o problemas, tampoco prácticas o experiencias para realizar en el laboratorio. Eso si, tiene hermosos grabados y figuras de instrumentos, aparatos o máquinas que sirven como recurso didáctico. Otro libro de texto, el  de Bartolomé Felíu, catedrático de Física y Química de Instituto y después de Universidad, muestra las mismas características esenciales de este modelo. El de Marcolain también. El libro de Turpain actualizado científicamente en la fecha de su edición, en 1931, es el que trata con más rigor sus contenidos. Volviendo al libro de Feliú, semejante al Ganot, tiene 663 páginas, a pesar del calificativo de “elemental” y de que incluye tan sólo “nociones” de Química. La parte relativa a Física esta dividida en Mecánica, Acústica, Termología, Óptica, Electrología y Meteorología. En la parte de Química se estudian generalidades y  los metales, metaloides y sus combinaciones. No plantea, tampoco, ejercicios o problemas para resolver ni experiencias prácticas para realizar en el laboratorio, tan sólo describe aparatos o máquinas para ser utilizados como experiencias de cátedra realizadas por el profesor en las clases. Además, dada su polivalente utilización por alumnos de segunda enseñanza o por los que cursaban estudios superiores, distinguía con un tipo de letra menor aquellas cosas que “no cuadran bien en un curso de 2ª enseñanza”. Como predomina el modelo universitario en la segunda enseñanza, el examen final es lo más importante. No obstante, los catedráticos del Gabinete de Física, algunas veces, solían adornar sus clases magistrales con de experimentos de cátedra. Estos se hacían con colecciones de material de laboratorio, adquirido generalmente en el extranjero. Las experiencias que realizaban debían ser espectaculares, y sobre todo, muy intuitivas y fáciles de entender. Por otra parte, algunos de estos instrumentos, según avanzaban los primeros años del siglo XX, se fueron quedando anticuados. En algunos casos, las experiencias, no tenían valor práctico, ni ninguna relación con la vida cotidiana y con el entorno del alumno.

Estructura

 IMPORTANCIA HISTÓRICA DE LOS TEMAS DE FÍSICA

  • Libro primero. La materia, las fuerzas y el movimiento
  • Capítulo primeroNociones generales
  • Capítulo II: Propiedades generales de los cuerpos
  • Capítulo III: Nociones sobre las fuerzas y los movimientos

     Se admitía la existencia de agentes físicos o de fuerzas naturales que actúan sobre la materia. Estos agentes eran: la atracción universal, el calórico, la luz, el magnetismo y la electricidad aunque algunos de ellos estaban por desarrollar su fundamento teórico prácticamente en su totalidad.  Se le da importancia a la resolución gráfica de la composición de movimientos y  de las fuerzas. Es indudable que para comprender los fenómenos físicos como pueden ser los mecánicos, ópticos o de aplicación de estos a la "ingeniería" (no existía esta rama) o la industria, se necesitaba un repaso de estos conceptos que ocupa la mayor parte del libro primero.

  • Libro segundo. Gravedad y atracción molecular
  • Capítulo primero: Efectos generales de la gravedad
  • Capítulo II: Densidad, peso, centro de gravedad, balanzas
  • Capítulo III: Leyes de la caída de los cuerpos, intensidad de la gravedad, péndulo
  • Capítulo IV: Fuerzas moleculares
  • Capítulo V: Propiedades particulares de los sólidos

     La atracción universal es gravitación, cuando se ejerce entre los astros; es gravedad cuando se considera la atracción de la tierra sobre los cuerpos para hacerlos caer, y el de atracción molecular, si se trata de la fuerza que une entre sí las moléculas de los cuerpos. En el capítulo II, recibe un amplio tratamiento las balanzas y sus características. El extenso capítulo III se centra en las leyes de caída de los cuerpos, sus fórmulas  y sus consecuencias. Los espacios recorridos crecen en tiempos iguales. Pero, ¿cómo medirlos? Con la máquina de Atwood. Visualizamos la caída porque disminuye su velocidad. También puede sustituir un movimiento uniforme a otro acelerado. Es capítulo finaliza con un estudio didáctico sobre el péndulo, sus leyes y sus relaciones con la gravedad. Sus leyes son: las oscilaciones pequeñas son isócronas, a igual longitud no cambia la duración, la duración de las oscilaciones es proporcional a la raíz cuadrada de la longitud y está en razón inversa a la raíz cuadrada de g. (t=pl/g).  Termina este libro con unas breves definiciones de cohesión, de afinidad o de adhesión, esto es en lo que respecta a las fuerzas moleculares, y sobre propiedades particulares de los sólidos: elasticidad de tracción, elasticidad de torsión, elasticidad de flexión, tenacidad, ductilidad y dureza.

  • Libro tercero. De los líquidos
  • Capítulo primero: Hidrostática. Presiones desarrolladas en los líquidos por la gravedad. Condiciones del equilibrio de los líquidos. Aplicaciones de los principios de hidrostática que quedan expuestos. Cuerpos sumergidos en los líquidos. Pesos específicos, areómetros de volumen constante. Areómetros de volumen variable.
  • Capítulo II: Hidrodinámica
  • Capítulo III: Capilaridad, endósmosis, absorción e imbibición. Endósmosis, absorción e imbibición

     El libro de Aldolphe Ganot nos ofrece esta definición que es actual:  La hidrostática es la ciencia que reconoce por objeto el estudio de las condiciones de equilibrio de los líquidos, y el de las presiones que trasmiten, ya sea en su masa, ya sea en las paredes de los vasos que los contienen. Las condiciones de equilibrio de los líquidos y los gases resultan de una propiedad común, la fluidez, que hace que se designe esas dos categorías de cuerpos con el nombre común de fluidos. La ciencia que trata del movimiento de los líquidos, se denomina hidrodinámica, y la aplicación de los principios de esta última ciencia al arte de conducir y de elevar las aguas, se designa especialmente con el nombre de hidráulica.  El libro ya decía lo siguiente: Por diversos experimentos, se probó que los líquidos son realmente compresibles. (En Inglaterra, por Canton, en 1761, y por Perkins, en 1819; en Copenhague, por OErsted, en 1823; y en fin, en 1827, por los señores Colladon y Sturm). Por otra parte se desarrollaron aparatos para medir la compresibilidad de los líquidos: los piezómetros.   El libro de los líquidos es extenso. En otros libros de la época consultados como el de Bartolomé Feliú apenas tiene dos páginas dedicadas a los líquidos. En libro de Alberto Turpain publicado en 1931 es de los consultados el que lo trata con mayor profundidad siendo la estructura de los temas parecida al Ganot.

  • Libro cuarto. De los gases
  • Capítulo primero. Propiedades de los gases, atmósfera, barómetros. Medida de la presión atmosférica: barómetros
  • Capítulo II. Medida de la fuerza elástica de los gases
  • Capítulo III. Presiones que sufren los cuerpos sumergidos en el aire, globos aerostáticos. Globos aerostáticos
  • Capítulo IV. Aparatos fundados en las propiedades del aire.
     Robert Boyle, allá por 1660, fue el primero que aisló un gas y reconocer la diferencias entre ácidos, bases y sales. Trabajó en Oxford sobre las propiedades mecánicas y la compresibilidad del aire y otros gases. Perfeccionó la bomba de vacío por Otto von Guericke y midió el volumen del aire a distintas presiones. De sus investigaciones conocemos la formulación de la “ley de Boyle-Mariotte”. Esta ley establece que a una temperatura dada, la presión y el volumen de un gas son inversamente proporcionales. Pasados cien años, Joseph Gay-Lussac, (también otros físico, Jacques Charles), estudio a los gases a temperatura elevada. Dedujo que la presión de un gas contenido en un volumen constante aumenta en un 1/273 de su valor inicial por cada grado centígrado de temperatura.  El libro de física da esta definición: los gases o "fluidos aeriformes" son cuerpos de moléculas perfectamente movibles que se encuentran en un estado continuo de repulsión que se designa con el nombre de expansibilidad, de tensión o de fuerza elástica, a causa de cuyas denominaciones toman frecuentemente el nombre de fluidos elásticos. Las condiciones de equilibrio de los líquidos y los gases resultan de una propiedad común, la fluidez, que hace que se designe esas dos categorías de cuerpos con el nombre común de fluidos.  Al igual que en el caso anterior el libro de los gases es extenso. En otros libros de la época consultados como el de Bartolomé Feliú apenas tiene treinta y dos páginas dedicadas a los líquidos. En libro de Alberto Turpain publicado en 1931 es de los consultados el que lo trata con mayor profundidad siendo la estructura de los temas parecida al Ganot.
  • Libro quinto. Acústica
  • Capítulo primero. Producción, propagación y reflexión del sonido
  • Capítulo II. Vibraciones de las cuerdas, número de vibraciones que corresponden a un sonido dado
  • Capítulo III. Teoría física de la música
  • Capítulo IV. Vibración del aire en los tubos sonoros
  • Capítulo V. Vibración de las varillas, de las placas y de las membranas
  • Capítulo VI. Métodos gráficos para el estudio de los movimientos vibratorios
     La definición en el libro es la siguiente: el sonido es siempre el resultado de rápidas oscilaciones comunicadas a las moléculas de los cuerpos elásticos, cuando algún choque o algún rozamiento, ha roto su equilibrio. Tienden entonces, a recobrar su posición primitiva, lo cual no lo consiguen sino después de haber ejecutado varios movimientos oscilatorios o de vaivén sumamente veloces, y cuya amplitud decrece con no menor rapidez.  Las vibraciones de los cuerpos elásticos sólo causan en nosotros la sensación del sonido cuando se trasmiten al través de un medio ponderable, interpuesto entre el órgano del oído y el cuerpo sonoro, y vibrando a la par con él. Este medio es ordinariamente el aire; pero no obstante, los gases, los vapores, los líquidos y los sólidos, trasmiten también el sonido.  El tratamiento es amplio si lo comparamos con otras publicaciones de la época. En el Felíu sus veinticuatro páginas nos hablan de los mismos temas que se tratan en los capítulos del Ganot, pero no incluye los métodos gráficos para el estudio de los movimientos vibratorios. El Turpain hace un estudio más amplio de la acústica y además incluye un tema sobre los fonógrafos, fonautógrafos, grafófonos y gramófonos. En el libro Ciencias Físicas de Gibson, Corbin, Turner, nos encontramos con una ampliación del tema en las aplicaciones acústicas para la marina como puede ser el hidrófono.
  • Libro sexto. Del calórico
  • Capítulo primero. Nociones preliminares: termómetros. Medida de las temperaturas
  • Capítulo II. Dilatación de los sólidos
  • Capítulo III. Dilatación de los líquidos
  • Capítulo IV. Dilatación y densidad de los gases
  • Capítulo V. Cambios de estado, vapores. Vapores; medida de su tensión. Liquefacción de los vapores y de los gases. Mezclas de los gases y de los vapores. Estado esferoidal. Densidad de los vapores
  • Capítulo VI. Higrometría
  • Capítulo VII. Conductibilidad de los sólidos, de los líquidos y de los gases
  • Capítulo VIII. Calorimetría, teoría dinámica del calórico. Teoría dinámica del calor
  • Capítulo IX. Radiación del calórico. Reflexión, emisión y absorción del calórico. Transmisión del calórico radiante al través de los cuerpos
  • Capítulo X. Máquinas de vapor
  • Capítulo XI. Manantiales de calor. Calefacción. Manantiales de frío.
     James Black (1728-1799), "veía" al calor como un fluido imponderable que llamó “calórico”. Con él empezó a definirse a la unidad de calor como la cantidad necesaria para elevar la temperatura 1 libra de agua un grado Fahrenheit. También definió al calor latente como el calor necesario para convertir el hielo en agua helada o el agua hirviendo en vapor de agua, siempre a temperatura constante según el caso. La relación que hay entre el calor y un fluido fue desarrollada mejor por, Sadi Carnot, aunque su formulación no fue del todo correcta. El calor sólo circula del cuerpo caliente al frío. El rendimiento de un motor depende de la cantidad de calor que es capaz de usar. Sin embargo, un soldado en 1798, Benjamin Thompson, conde de Rumford, fue el que se dio cuenta que el calor no es un fluido. El calor producido al taladrar el agujero de un cañón era proporcional al trabajo empleado. "Sería mucha casualidad que el calórico sólo apareciera cuando la broca se mueve" "Sólo cuando se friccionan las manos en un día frío para calentarlas" (T=F·e). Más adelante, James Prescott Joule midió el equivalente mecánico del calor. El trabajo realizado y el calor producido son proporcionales. Esta es la 1ª ley de la termodinámica. Seguidamente los físicos desarrollaron las leyes de transformación de una forma de energía en otra fueron Rudolph Clausius y Lord Kelvin. El calor siempre fluye desde los cuerpos calientes a los fríos. Segunda ley de la termodinámica. Fueron los primeros en aplicar sus conocimientos a las máquinas térmicas. Si la energía mecánica puede producir calor, podemos conseguir que "algo de la energía calorífica se transforme en energía mecánica". A finales del siglo XIX era ya evidente que el calor es la energía del movimiento de las moléculas de los materiales. Los autores de estas ideas fueron Ludwig Boltzmann, James Clerk Maxwell y Josiah Gibbs. Veamos ahora como lo define el Ganot: se da el nombre de calórico al agente que causa en nosotros la sensación del calor; pero este agente obra también sobre los cuerpos inertes, pues es el que funde al hielo. Hay dos hipótesis que reinan actualmente en la ciencia: el sistema de la emisión y el de las ondulaciones.    En la primera se admite que la causa del calor es un fluido material e imponderable, que puede pasar de un punto a otro, y cuyas moléculas se hallan en un estado continuo de repulsión. Este fluido existiría en todos los cuerpos en estado de combinación con las últimas partículas, oponiéndose a su contacto inmediato.  En el sistema de las ondulaciones se supone, que depende el calor de un movimiento vibratorio de las moléculas de los cuerpos calientes, un movimiento que se trasmite a las moléculas de los demás cuerpos por el intermedio de un fluido eminentemente sutil y elástico, llamado éter, y en el cual se propaga a la manera que las ondas sonoras en el aire. Los cuerpos más calientes son, en tal caso, aquéllos cuyas vibraciones tienen mayor amplitud y mayor rapidez, de suerte que la intensidad del calor no vendría a ser otra cosa más, que la resultante de las vibraciones de las moléculas. En la primera hipótesis pierden calórico las moléculas de los cuerpos que se enfrían, y en la segunda sólo pierden movimiento. La teoría de las ondulaciones parece la única admisible, atendidos los progresos de la física moderna; pero con todo, como la de la emisión si simplifica las demostraciones, se la prefiere, en general, para la explicación de los fenómenos del calor.  En el libro de Feliu nos encontramos con una definición semejante. El libro Ciencias Físicas de Gibson, Corbin, Turner, editado en 1936, nos define el calor (no el calórico), como el resultado del movimiento molecular de los cuerpos, pues en estos, las moléculas están en equilibrio y en constante movimiento vibratorio. Por tanto, aunque, 1871, se intuía el origen del calor, aún andaba el mundo de la ciencia, y sobre todo, el académico, dudando entre dos hipótesis.    Sin embargo, aunque no se supiese a ciencia cierta su origen, el estudio a nivel práctico del calor o "calórico", de fenómenos como la dilatación, el calor, el trabajo, la temperatura y de instrumentos como el termómetro, supuso un impulso definitivo para la revolución industrial del siglo XIX. De ahí que tenga mucho peso en este libro las máquinas de vapor y los manantiales de calor y de frío. El libro de Turpain, del primer tercio del siglo XX, hace un estudio completo del calor. Lo más significativo trata sobre la propagación, los cambios de estado, mezclas refrigerantes y calorimetría. Añade además un capítulo, Trabajo y Energía, relacionado con el calor, en donde se estudia el principio de Carnot y las diversas transformaciones de energía.
  • Libro séptimo. De la luz
  • Capítulo primero. Transmisión, velocidad e intensidad de la luz
  • Capítulo II. Reflexión de la luz, espejos. Reflexión de la luz sobre las superficies planas. Reflexión de la luz sobre las superficies curvas
  • Capítulo III. Refracción sencilla, lentes. Transmisión de la luz al través de los medios diáfanos. Lentes, sus efectos
  • Capítulo IV. Dispersión y acromatismo
  • Capítulo V. Instrumentos de óptica. Fotografía
  • Capítulo VI. Del ojo considerado como instrumento de óptica
  • Capítulo VII. Manantiales de luz, fosforescencia
  • Capítulo VIII. Doble refracción, interferencias, polarización. Difracción, interferencias y anillos coloreados. Polarización. Polarización rotatoria. Colores producidos por la interferencia de los rayos polarizados

     La óptica moderna da comienzo con los estudios de Newton sobre los colores y de que la luz blanca es una mezcla de rayos de diferentes colores, desde el rojo al violeta. Otro descubrimiento de Newton fue el de los llamados “anillos de Newton”, que aparecen en torno al punto de contacto cuando una lente convexa se coloca sobre una superficie plana de cristal. Una prueba de la naturaleza ondulatoria de la luz, aunque Newton no la reconoció. Prefería verla como un rayo de partículas que se mueven rápidamente. Un contemporáneo, Huygens, consideraba la luz como ondas que se propagan a través del éter. Pero no fue aceptada su teoría. En 1800, Young explica el fenómeno delos anillos de Newton sobre la base de la naturaleza ondulatoria de la luz y describe su propio experimento, con el cual se puede demostrar del modo más elemental la interferencia de dos rayos de luz. Cuando los agujeros por los que pasa la luz en una habitación oscura, eran muy pequeños, los rayos luminosos que pasaban a su través se propagaban de acuerdo con el principio de Huygens, y las dos manchas se extendían y parcialmente se sobreponían una otra. En la región donde la pantalla recibía la luz de ambos agujeros, Young observó una serie de bandas finas arcoirisadas separadas por intervalos oscuros, absolutamente idénticas a los anillos de Newton. Con estos precedentes, el libro de Ganot define la luz así: "es el agente que produce en nosotros, por su acción sobre la retina, el fenómeno de la visión. La parte de la física que trata de las propiedades de la luz, se designa con el nombre de óptica". La teoría de las emisiones, en todas direcciones, en línea recta y a velocidad casi infinita, de moléculas de luz tenues (una sustancia imponderable)  ya estaba en desuso. El motivo era porque no conseguía explicar los fenómenos de la difracción y de los anillos coloreados. La hipótesis de las ondulaciones sí los explica. Esta dice que los cuerpos luminosos tienen un movimiento vibratorio infinitamente rápido, que se comunica a un fluido muy sutil y elástico, que se denomina éter. Una conmoción en un punto cualquiera de este éter se propaga en todos sentidos en forma de ondas esféricas luminosas. Con todo, se admite que las vibraciones del éter se producen, no perpendicularmente a la superficie de la onda luminosa, como en la propagación del sonido, sino según esta superficie misma, es decir, perpendicularmente a la dirección que sigue la luz al propagarse, lo cual se expresa diciendo que las vibraciones son transversales. Podemos formarnos una idea de estas vibraciones, agitando una cuerda por uno de sus extremos, pues el movimiento se propaga serpenteando hasta el otro extremo. La propagación se efectúa, pues, en el sentido de la cuerda, pero se verifican al través las vibraciones. El peso de este tema es importante.

  • Libro octavo. Del magnetismo
  • Capítulo primero. Propiedades de los imanes
  • Capítulo II. Magnetismo terrestre, brújulas
  • Capítulo III. Imantación y ley de las acciones magnéticas

Para explicar los fenómenos del magnetismo los físicos de la época admitían la hipótesis de dos fluidos magnéticos, que obran cada uno por repulsión sobre sí mismo, y por atracción sobre el otro. Estos dos fluidos han recibido los nombres, el uno de fluido austral, y el otro de fluido boreal, que son las denominaciones de los dos polos en los cuales preponderan sus acciones.  La hipótesis de los dos fluidos magnéticos, sigue diciendo el libro, se presta de un modo muy sencillo a la explicación de los fenómenos, y por esto se adopta generalmente como método de demostración. Con todo, parece ser que, los fenómenos magnéticos resultan de corrientes particulares de la materia eléctrica en los cuerpos imantados. Aunque los estudios sobre las interacciones magnéticas y las propiedades de los imanes de William Gilbert, contemporáneo de Galileo, eran novedosos, no fue establecido teóricamente hasta que Karl Friedrich Gauss completó su desarrollo matemático.  Los descubrimientos de Oersted, Ampere, Faraday y otros ya relacionaban el magnetismo con la electricidad. Pese a lo dicho, en el libro hay un tratamiento muy corto.

  • Libro noveno. Electricidad estática
  • Capítulo primero. Principios fundamentales
  • Capítulo II. Medida de las fuerzas eléctricas
  • Capítulo III. Acción de los cuerpos electrizados sobre los que se encuentran en estado neutro; máquinas eléctricas. Máquinas eléctricas. Diversos experimentos con la máquina eléctrica
  • Capítulo IV. Condensación de la electricidad. Diversos efectos de la electricidad estática

     El Ganot lo define así: La electricidad es un agente físico de gran energía, cuya presencia se manifiesta por medio de atracciones y repulsiones, por apariencias luminosas, por violentas conmociones, por descomposiciones químicas y por otros fenómenos muy numerosos. Las causas que desarrollan la electricidad son el frotamiento, la presión, las acciones químicas, el calor, el magnetismo y la misma electricidad. Pero, no se conoce el origen ni la naturaleza de este agente.   El físico Otto von Guericke, observó que mientras el ámbar frotado podía atraer y levantar objetos ligeros como pequeños trozos de papel, dos cuerpos ligeros que han sido tocados por ámbar frotado se repelen uno a otro. Observó también que una carga eléctrica puede ser transferida de un cuerpo a otro, no necesariamente por contacto directo, sino también por una cuerda húmeda o mejor por un alambre metálico entre ambos. Estudios posteriores de los fenómenos eléctricos del s. XVIII, llevaron al descubrimiento de que hay dos clases de electricidad: la producida por el ámbar frotado, el lacre, la vulcanita y otras sustancias resinosas, y la producida frotando sustancias vítreas como el cristal o la mica. Se estableció que dos clases iguales de cargas eléctricas se repelen mutuamente mientras que las de género distinto se atraen. Se suponía que los cuerpos eléctricamente neutros contenían cantidades equilibradas de ambos fluidos eléctricos. De esta época son los aparatos eléctricos como el electroscopio de panes de oro, que revelaba la presencia de carga eléctrica,  y la botella de Leyden, destinada a acumular carga eléctrica. La corriente va del polo positivo (ánodo)  al negativo (cátodo). Esta es la aportación de B. Franklin que lo expresó así: cuando dos cuerpos, uno de los cuales tiene un exceso y el otro una deficiencia de fluido eléctrico (el vítreo), se juntan, la corriente eléctrica debe fluir desde el primer cuerpo, donde está en exceso, al segundo, donde falta. Durante la segunda mitad del siglo XVIII, los físicos se dedicaron a estudios cuantitativos de las fuerza electromagnéticas. Uno de sus descubrimientos más importantes en esta línea fue el realizado por el francés Charles Augustin de Coulomb, (balanza de torsión para medir fuerzas débiles).  Cargando la esfera móvil y la inmóvil con distintas cantidades de electricidad y variando la distancia entre ellas, Coulomb descubrió la ley que lleva su nombre, según la cual las fuerzas de atracción y repulsión eléctricas son directamente proporcionales al producto de las dos cargas e inversamente proporcionales al cuadrado de la distancia entre ellas. Sobre estos descubrimientos eléctricos se asentaron los demás como la pila de Volta, la electricidad a través de soluciones líquidas, el electromagnetismo, etc. No obstante, la utilidad no pasaba de ser un simple espectáculo. El libro noveno del Ganot sigue esta secuencia biográfica y en el último capítulo se centra en los diversos efectos de la electricidad estática.

Libro décimo. Electricidad dinámica
  • Capítulo primero. Pila voltaica; sus modificaciones. Diversas modificaciones de la pila. Teoría química de la pila. Pilas tabicadas de dos líquidos
  • Capítulo II. Efectos de la pila; galvanoplastia, dorado y plateado. Galvanoplastia; dorado y plateado
  • Capítulo III. Electro-magnetismo; galvanometría. Acciones de los imanes y de la tierra sobre las corrientes
  • Capítulo IV.Electro-dinámica, atracciones y repulsiones de las corrientes por las corrientes. Duración de las corrientes entre sí. Rotación de las corrientes entre sí. Solenoides
  • Capítulo V. Imantación por las corrientes; electro-imanes; telégrafos eléctricos. Telégrafos eléctricos
  • Capítulo VI. Fenómenos de inducción. Aparatos fundados en las corrientes de inducción.
  • Capítulo VII. Efectos ópticos de los imanes poderosos; diamagnetismo.
  • Capítulo VIII. Corrientes termo-eléctricas
  • Capítulo IX. Intensidad, conductibilidad y velocidad de las corrientes; trasportes y corrientes derivadas. Trasportes por las corrientes; corrientes derivadas
  • Capítulo X. Electricidad animal, aplicación de la electricidad a la terapéutica

     Nos vamos adentrando poco a poco en la electricidad moderna. Galvani en 1786 con una horquilla, un diente de cobre y otro de hierro  tocaba el nervio y el músculo de la pata de la rana y esta se agitaba. Creía que era electricidad animal. Volta, amigo de él, dijo que el fenómeno también se produce entre dos cables de metales diferentes que se sumergen en una solución salina. Al fenómeno Volta lo llamó galvanismo. Construyó lo que pila de Volta, discos de diferentes metales separados por capas de una disolución salina. Fue la precursora de todas las pilas modernas. Poco después aparece en escena Michael Faraday, también famoso por este descubrimiento teórico: 1ª ley de Faraday: para una solución dada la cantidad de material depositado (o liberado) sobre los electrodos es proporcional a la cantidad total de electricidad (es decir, la intensidad de la corriente multiplicada por el tiempo) que pasa a través de la solución. Esto significa que las moléculas cargadas (que después se llamaron iones) que transportan la electricidad a través de las soluciones líquidas tienen una carga eléctrica exactamente definida. 2ª ley:  los iones monovalentes de sustancias diferentes transportan también igual cantidad de electricidad; mientras que los iones polivalentes transportan cargas correspondientemente mayores. Esto demuestra la existencia de una unidad universal de carga eléctrica que, en la época de Faraday, se consideraba que únicamente estaba adherida a los distintos átomos, pero después ha sido detectada en la forma de electrones libres que fluyen a través del espacio.    Cuando una corriente fluye a través de un alambre conductor, (esta es otra aportación de Faraday), queda rodeada de "tubos" circulares que ejercen una tensión sobre la aguja magnética orientándola de  manera adecuada. Cuando un alambre conductor se mueve respecto a un imán (o viceversa), atraviesa los tubos magnéticos y como resultado es inducida una corriente. Faraday abrió una nueva época en el desarrollo de la física. Lo continuó, ya con fundamentos matemáticos, James Clerk Marwell. Relacionó el valor del cambio del campo magnético con la distribución espacial del campo eléctrico, y viceversa. Mediante las ecuaciones de Maxwell y conociendo la distribución de los cuerpos magnetizados, conductores cargados y corrientes eléctricas, se puede calcular con todo detalle el campo electromagnético que les rodea y sus cambios en el tiempo.  Maxwell pudo probar que el campo electromagnético oscilante se propaga a través del espacio que circunda al oscilador en la horma de ondas que trasportan energía. Como las Líneas de fuerza están en el plano que pasa a través del alambre, mientras que las líneas magnéticas son perpendiculares a él, los vectores eléctrico y magnético de la onda propagada son perpendiculares entre sí, lo mismo que a la dirección de la propagación. La existencia de estas ondas fue confirmada experimentalmente en 1888  por el físico alemán Henrich Hertz poco después de haberlas predicho Maxwell, y condujo al desarrollo de la técnica de la radiocomunicación, que actualmente representa una de las principales ramas de la civilización industrial. En el campo de las aplicaciones, es el tema que se trata con más profundidad.

  • Libro undécimo. Climatología y meteorología. Elementos de meteorología y de climatología.
     Esta disciplina siempre ha despertado gran interés en todas las sociedades. De hecho, muchos de los avances acaecidos en la ciencia, han sido la respuesta a la "necesidad" del hombre de conocer los fenómenos meteorológicos. Los pueblos antiguos elaboraban complejos calendarios climatológicos y astronómicos. Pero es a finales del siglo XIX, cuando comienza a considerarse como ciencia. Tenemos desarrollada la termodinámica, los instrumentos de observación son fiables, hay más centros para observar los fenómenos meteorológicos y se pueden comunicar datos a través del telégrafo. Es en este momento cuando a tenor del análisis de los datos climáticos registrados, se puede predecir el tiempo. El tratamiento que se da en el libro es meramente divulgativo. Después de explicar los fenómenos meteorológicos, pasa a describir las causas que modifican la temperatura del aire. La influencia en el clima de las líneas isotermas. Pasa después a exponer como se distribuyen las temperaturas en la superficie de la tierra y en los lagos, los mares y los manantiales. El peso de este tema es muy pequeño.

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BIBLIOGRAFÍA

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