La Politécnica aclara la finalidad de los tanques de tormenta y su utilidad medioambiental

Expertos en ingeniería hidráulica y sanitaria se ofrecen a asesorar sobre las infraestructuras que evitan el vertido de contaminantes al Mar Menor

Imagen de un tanque de tormentas. Autor: CARM
Imagen de un tanque de tormentas. Autor: CARM
Publicada el 08.Nov.2017

Con objeto de aclarar la posibilidad de prescindir de los tanques de tormenta en zonas tan sensibles como el Mar Menor, debate que se ha suscitado en la Región de Murcia en los últimos días, y basándose únicamente en planteamientos técnicos, los expertos en Ingeniería Hidráulica y Sanitaria de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) creen necesario explicar lo siguiente:

Los tanques de tormentas anti-contaminación tienen como fin reducir el vertido de los caudales transportados por las redes de saneamiento durante un episodio de lluvia, no sirven para evitar inundaciones. Si ese fuera el cometido de estas infraestructuras, su escala, su ubicación y su diseño serían totalmente distintos.

Los tanques de tormentas anti-contaminación están considerados herramientas necesarias en áreas urbanas consolidadas y así se recoge en la legislación de la mayoría de los países de la Unión Europea. Diversas ciudades españolas han protegido de los vertidos de las redes de saneamiento a sus medios receptores, ramblas, rios o el mar, mediante estas infraestructuras. Múltiples ejemplos se pueden citar como los de ciudades como Madrid, protegiendo al Manzanares, Alicante, sus playas, o Bilbao el Nervión, y por supuesto en las grandes urbes mundiales, como Londres o Tokio.

Se ha cuantificado y contrastado que hasta el 30% de la contaminación transportada por las redes de saneamiento a lo largo de año puede llegar al medio receptor a través de los vertidos durante los episodios de lluvia. De ahí surge la necesidad de estos elementos constructivos, que se integran en el sistema de alcantarillado. Este es el motivo de que aparezca en nuestra legislación el R.D.1290/2012 que obliga a disponer en los sistemas de saneamiento de elementos del tipo de tanques anti-contaminación y nos dan de plazo hasta 2019 en muchos casos.

Los tanques de tormentas anti-contaminación retienen una parte de la contaminación generada por el lavado de calles o de las redes de saneamiento en nuestras ciudades cuando llueve, y del hecho de que se llenen y desborden no se puede deducir que no estén cumpliendo su función, muchos de ellos funcionan para retener solo las primeras aguas más contaminadas y el resto es vertido. El volumen se calcula para asegurar que almacenan un porcentaje del agua que no puede ser trasladada en las estaciones de tratamiento por falta de capacidad de la red de alcantarillado y de la depuradora, y que en ausencia de tanque iría directamente al medio ambiente receptor.

Con carácter general, para retener alrededor del 90% de la contaminación que puede ser vertida necesitaremos un tanque anti-contaminación que almacene la escorrentía de una lluvia de entre 15 y 25 litros, mucho menor a la lluvia del pasado mes de diciembre de 2016 que superó los 200 litros. En ese caso las lluvias en el campo de Cartagena generaron una escorrentía en la denominada Rambla de La Maraña de más de 8.000.000 de m3 de agua que atravesaron el núcleo urbano de Los Alcázares. El Tanque de Tormentas anti-contaminación existente en Los Alcázares debe tener un volumen de alrededor de los 3.000 m3.

Evidentemente este tanque no está diseñado para evitar inundaciones, es fácil observar una diferencia de escala mayúscula. Y es que estas infraestructuras no están diseñadas para las lluvias que ocurren una vez cada 10 años, o como en el caso de Los Alcázares el pasado diciembre una vez cada 100 años.

Estos episodios extraordinarios no impiden la función desarrollada por el tanque de retención de un porcentaje elevado de la contaminación para lluvias ordinarias a la escala del año medio. Entendiendo la utilidad de una depuradora cuando no llueve, también debemos entender que cuando llueve la depuradora no tiene ni la capacidad ni el tiempo para tratar el agua de lluvia, varios órdenes de magnitud superior, y por tanto se necita un depósito que almacene dicha agua para ser tratada con posterioridad.

Como ingenieros y técnicos especializados en este campo, queremos asesorar de forma adecuada a los distintos actores sociales para que dispongan de la adecuada información a la hora de adoptar sus decisiones. En este caso, se trata de un medio ambiente receptor de los vertidos, el Mar Menor, en el que se no podrán minimizar los vertidos prescindiendo de herramientas tan útiles como los tanques anti-contaminación.