Yanmar, la matriz japonesa de Himoinsa, interesada en fichar hasta diez estudiantes de la UPCT

20.mar.2017
La Escuela de Industriales premia a la compañía murciana de sistemas de generación de energía por formar e incorporar a una veintena de ingenieros de la Politécnica
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El director ejecutivo de Himoinsa, Jun Takashima, recibiendo el premio de la mano de José Hernández Grau.

Himoinsa ha recibido el premio ‘Mateo Vodopich’ que cada año otorga la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) a aquellas empresas que colaboran en la formación de universitarios de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII).

El director ejecutivo de Himoinsa, Jun Takashima, junto al director de Ingeniería de la compañía, Manuel Sánchez Bada, y la directora de Recursos Humanos, Marta Garrido, recibieron el premio de la mano de José Hernández Grau, subdirector de Relaciones Institucionales y Empleo de la Escuela de Industriales, en el marco de la ceremonia de graduación de los alumnos que finalizaron sus estudios en 2016.

A finales de 2015, Himoinsa y la UPCT firmaron un convenio para inIciar un programa de formación y empleo. La compañía selecciona a alumnos de los últimos cursos de titulaciones industriales para formarlos progresivamente mediante un primer año de prácticas en empresa, un curso intensivo de inglés y un contrato laboral, en la mayoría de los casos, por una duración mínima de cinco año.

«Himoinsa es una compañía importantísima, con una gran expansión a nivel internacional con productos y servicios de elevado nivel tecnológico y a la que debemos agradecer su apuesta por la formación e incorporación a su plantilla de nuestros titulados», destaca Patricio Franco, director de la Escuela de Industriales.

Los resultados del primer año de convenio han resultado tan positivos que Yanmar, el grupo empresarial japonés al que pertenece Himoinsa, ha mostrado su interés en ampliar este acuerdo a sus centros de ingeniería e incorporar a dos alumnos más por año. «Se formarían durante dos años en HIMOINSA y después se desplazarían a las plantas productivas de Yanmar en Japón para reincorporarse finalmente en algunas de las sedes que Yanmar tiene en Europa», añade Manuel Sánchez Bada, director de Ingeniería de Himoinsa.

Miembros de la corporación de Yanmar e Himoinsa han mantenido una reunión con los responsables de la Escuela de Industriales y con el vicerrector de Innovación y Empresa de la UPCT, Alejandro Pérez, a fin de tratar la viabilidad de este nuevo proyecto.

«Estamos interesados en extender a Yanmar este modelo de formación y empleabilidad que ya ha iniciado Himoinsa. Nuestro objetivo sería incorporar en los próximos años hasta 10 universitarios a los centros de ingeniería de Yanmar», afirma Akihiro Nishimura, director general de la división de Sistemas de Energía en Yanmar.

«Estos estudiantes se sumarían a los 20 que ya va a incorporar Himoinsa entre 2015 y 2020 » concluye Jun Takashima, quien insiste en la responsabilidad de las grandes empresas a la hora de fomentar y canalizar la entrada de universitarios al mundo laboral.

En Himoinsa, durante los dos primeros años de contrato, los estudiantes de la UPCT realizan la formación interna en su sede central de San Javier. A partir del tercer año, pueden trasladarse a las fábricas que la compañía tiene en Francia, Estados Unidos, Argentina, Brasil, India y China o a las filiales de Portugal, Reino Unido, Alemania, Polonia, República Dominicana, Panamá, Argentina, Angola, Sudáfrica, Emiratos Árabes Unidos y Singapur.